La Justicia brasileña ordenó la colocación de un dispositivo electrónico a la abogada argentina Agostina Páez, denunciada por racismo en Rio de Janeiro, como medida de control mientras avanza la investigación.
De esta esta manera, Páez, de 29 años, no puede abandonar el país mientras continúa el proceso judicial, mientras que su defensa calificó de “excesiva” la imposición de una tobillera.
La causa inició luego de que la mujer –a su vez influencer oriunda de Santiago del Estero- fuera acusada de realizar gestos racistas a empleados de un bar en Ipanema.
El racismo no nace del odio, sino de la arrogancia de creerse superior.
— Drev (@Drecuv) January 18, 2026
En Brasil, eso no es opinión: es delito.
¿Exageración… o justicia?
Agostina Paez quien además resulta que es abogada pic.twitter.com/VdwFP5fmUo
El hecho ocurrió el 14 de enero en la zona sur de Río de Janeiro. En un video que se viralizó con rapidez, se ve a Páez haciendo gesto físicos y lanzando acusaciones racistas.
La situación había comenzado con una discusión respecto de la cuenta. Según Páez y sus amigas, ya habían pagado entrada y consumos, pero les reclamaron cargos que ellas negaron haber consumido. Incluso, la acusada aseguró tener los comprobantes del pago.
El incidente fue captado por cámaras de seguridad y por testigos presentes en el bar. A partir de las imágenes, personal del local formalizó la denuncia ante la policía brasileña.
La 11ª Delegación Policial de Rocinha, en Río de Janeiro, tomó intervención y abrió una causa por injuria racial/discriminación, un delito grave en la legislación brasileña que puede tener pena de prisión.
Como medida preventiva, la Justicia le retuvo el pasaporte a Páez para evitar su salida del país.
Desde el entorno de la mujer hicieron trascender que se encuentra “arrepentida” y que su reacción fue “un error”. Incluso, acotaron que los repudiables gestos estaban dirigidos a sus amigas, pero las imágenes viralizadas la dejan en evidencia.