Una ola de renuncias sacudió el avispero político durante las últimas horas, con la dimisión de cuatro funcionarios por motivo de distinta índole.
El primer funcionario en renunciar a su cargo fue el secretario de Transporte de la Nación, Luis Pierrini.
De acuerdo a la información oficial, abandonó sus funciones por “motivos personales”, en medio de una serie de versiones sobre una disputa interna por la distribución de subsidios al sector del transporte automotor.
En el marco de una reestructuración del área, también renunciaron el presidente de Trenes Argentinos Operaciones, Gerardo Boschín, y el titular de Trenes Argentinos Infraestructura, Leonardo Comperatore.
Ambas salidas fueron leídas como parte de una reorganización de la gestión ferroviaria.
Otra de las renuncias de peso fue la del titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), Paul Starc.
Un comunicado del Ministerio de Justicia informó que la decisión de Starc se dio por “razones personales”. En simultáneo, emergieron tensiones por la implementación de la Ley de Inocencia Fiscal.