La Provincia de Buenos Aires encendió las alarmas por el avance del hantavirus y puso el foco en la prevención, en un contexto marcado por una cantidad de casos mucho más alta de lo habitual. En las últimas horas se confirmó la muerte de una nena de 10 años en General Belgrano y de una mujer de 35 en Arrecifes, lo que elevó a 14 el número de víctimas fatales desde 2025 en distintos puntos del territorio bonaerense.
Desde la gestión encabezada por Axel Kicillof remarcaron que se trata de una enfermedad endémica y estacional, con mayor incidencia entre noviembre y marzo, pero advirtieron que este verano muestra una intensidad poco frecuente. En total, ya se registran 35 casos confirmados, una cifra que supera ampliamente el promedio de los últimos cinco años y que ubica a la Provincia en lo que los especialistas definen como “zona de brote”.
De acuerdo al boletín epidemiológico bonaerense, entre comienzos de 2025 y este verano se notificaron 432 casos sospechosos, de los cuales 35 fueron confirmados, dos quedaron como probables y 29 siguen bajo estudio. Los contagios se distribuyen en más de 20 municipios, entre ellos La Plata, Berisso, Berazategui, Florencio Varela, Lomas de Zamora, Tandil, Olavarría, Pinamar, San Nicolás, Zárate y Chascomús, entre otros. Incluso, una de las pacientes habría contraído el virus durante unas vacaciones en El Bolsón.
Las autoridades sanitarias explicaron que el aumento de casos está relacionado con la mayor presencia de roedores silvestres, especialmente el ratón colilargo, en zonas rurales y periurbanas, sumado a una mayor actividad al aire libre durante los meses de calor. El contagio se produce principalmente por el contacto con excretas de roedores infectados, ya sea por inhalación de partículas en el ambiente o por contacto directo.
Frente a este escenario, el gobierno bonaerense difundió una serie de medidas clave para reducir el riesgo de contagio. Entre las principales recomendaciones figuran impedir el ingreso de roedores a las viviendas, sellar grietas y orificios, mantener la limpieza con agua y lavandina, y despejar malezas en un radio de al menos 30 metros alrededor de las casas. También se aconseja ventilar durante al menos 30 minutos los ambientes cerrados antes de ingresar y limpiar siempre con trapos húmedos o soluciones desinfectantes para evitar levantar polvo.
Además, ante la presencia de roedores, se recomienda no tocarlos: si están vivos, usar tramperas o veneno; si están muertos, rociarlos con lavandina, esperar al menos 30 minutos y retirarlos con guantes para enterrarlos o quemarlos. El uso de calzado cerrado y pantalones largos completa el listado de cuidados básicos en zonas de riesgo.
Mientras continúan las tareas de vigilancia epidemiológica, las autoridades insisten en que la prevención es la principal herramienta para frenar la circulación del virus y evitar que la situación siga agravándose en los próximos meses.