domingo 25 de enero de 2026 - Edición Nº4327

Política | 25 ene 2026

Encuesta

Paradojas: sube la imagen positiva de Milei mientras el salario pierde contra la inflación

Parte del electorado parece diferenciar el golpe en el bolsillo de la evaluación de la conducción y empieza a ubicar el problema en factores más estructurales.


La nueva medición del Monitor de Opinión Pública (MOP) realizada por Zentrix Consultora expone una paradoja del clima social: sube la imagen positiva de Javier Milei aun cuando el 74,7% afirma que su salario está perdiendo contra la inflación, un indicador de malestar económico extendido en la vida cotidiana. En ese contraste aparece una clave política: parte del electorado parece diferenciar el golpe en el bolsillo de la evaluación de la conducción y empieza a ubicar el problema en factores más estructurales del modelo económico y laboral
 
Esa lectura se conecta con lo que ya se venía registrando en noviembre, cuando un 55% se manifestó a favor de avanzar con una reforma laboral, señalando que, incluso con ingresos deteriorados, existe una base social dispuesta a acompañar cambios de reglas si cree que pueden mejorar el funcionamiento del empleo y la economía.

En el mismo sentido, el relevamiento muestra que la inflación también se discute en el plano de la credibilidad: el 56,4 % de los encuestados no cree que el dato del INDEC refleje lo que se vive en la calle, mientras que el 41,4 % sí considera que el índice oficial se acerca a su percepción cotidiana. 
 
El informe agrega, además, que no se trata de una foto aislada: el gráfico de evolución del MOP exhibe cómo esta percepción fue moviéndose a lo largo de las mediciones, lo que refuerza la brecha entre estadística y experiencia diaria. 

Esa distancia ayuda a explicar por qué el malestar salarial convive con lecturas políticas más complejas: aun cuando la inflación muestre señales de desaceleración, una parte mayoritaria sigue sintiendo presión en precios clave y ajustes en gastos básicos, y por eso no percibe una mejora inmediata en el consumo real.

La mirada sobre la economía argentina sigue siendo mayoritariamente negativa, pero muestra un giro en el margen. En enero, el 48,2 % de los encuestados califica la situación del país como “negativa”, mientras que el 31,4 % la evalúa como “positiva” y el 20,1 % la define como “regular”. 

Aun así, el informe marca que el humor económico empieza a moverse: el gráfico de evolución del MOP muestra que, respecto de mediciones anteriores, creció el porcentaje de quienes ven la economía con mejores ojos. 
 
Para muchos la economía todavía no está bien, pero empieza a crecer un segmento que percibe señales de mejora o, al menos, de estabilización. Ese corrimiento ayuda a entender el contraste con el bolsillo: que tres de cada cuatro digan que el salario pierde contra la inflación no impide que mejore la visión del país, porque la evaluación general incorpora expectativas de rumbo y comparación con meses anteriores, incluso cuando el impacto cotidiano siga siendo adverso. Así, mejora la percepción sobre el “país” mientras la economía doméstica continúa bajo presión.

Consultados sobre las expectativas para 2026, el 48 % cree que la situación económica del país será negativa, mientras que el 47,4 % proyecta un escenario positivo, una diferencia mínima que deja un mapa prácticamente partido en mitades. 
 
Sin embargo, el informe agrega un dato que ordena la lectura: la intensidad del pesimismo es mayor que la del optimismo, porque el 39,6 % se declara “muy pesimista” frente a un 27,4 % “muy optimista”, lo que muestra que todavía hay un núcleo duro de incertidumbre y desconfianza. 

En ese contexto, el empate no significa euforia sino transición: parte de la sociedad empieza a imaginar un 2026 algo más previsible, aun cuando el impacto sobre los ingresos siga siendo el dato más contundente del presente. 

Por eso, en la misma encuesta pueden convivir percepciones negativas sobre el salario y, al mismo tiempo, una mejora en la mirada sobre el país o sobre el rumbo: son expectativas de mediano plazo, pero que ya empiezan a empujar el clima social hacia una evaluación menos cerrada que en meses anteriores.
 
Imágenes políticas
 
En enero, la imagen de Javier Milei muestra una mejora respecto del cierre de 2025 y vuelve a ubicarse en un terreno de paridad, con 45 % de valoración positiva, 48,2 % negativa y 6,8 % regular. El dato sugiere un cambio en el modo en que parte de la opinión pública está procesando el escenario: incluso con tensiones económicas visibles, la evaluación presidencial empieza a incorporar con más peso la percepción de rumbo y expectativas de estabilización, lo que permite una suba de imagen aun sin una mejora inmediata en la vida cotidiana.

En contraste, Axel Kicillof registró un deterioro de imagen en relación con el mes anterior y profundiza un saldo claramente adverso. En la medición actual, el gobernador bonaerense queda con 31,7 % de imagen positiva, 59,4 % negativa y 8,5 % regular. 

En términos políticos, el movimiento refuerza un reordenamiento más amplio: mientras el oficialismo logra recuperar apoyo en un clima social todavía exigente, algunas figuras opositoras enfrentan un mayor nivel de desgaste, en un electorado que está reasignando expectativas y buscando señales más concretas de salida.
 

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