Un fuerte choque entre dos colectivos de la línea 59 generó momentos de tensión y pánico en el barrio porteño de Palermo. El accidente ocurrió este domingo por la mañana, cerca de las 7, en la intersección de la avenida Santa Fe y Humboldt, una zona de mucho tránsito incluso en horarios tempranos.
Según se informó, una de las unidades impactó por detrás a otro interno que se encontraba detenido esperando el cambio de semáforo. La violencia del golpe fue tal que estallaron los cristales traseros del colectivo que recibió el impacto, lo que provocó escenas de nerviosismo entre los pasajeros que viajaban a bordo.
Como consecuencia del choque, al menos tres personas resultaron heridas con lesiones de distinta consideración. Personal policial y del SAME montaron un operativo de emergencia en el lugar para asistir a los afectados y ordenar el tránsito, que estuvo complicado durante varios minutos.
Dos de los heridos fueron trasladados al Hospital Rivadavia con politraumatismos, aunque, según trascendió, se encuentran fuera de peligro. El tercer lesionado fue atendido en el lugar, sin necesidad de derivación, de acuerdo a las primeras evaluaciones médicas.
El siniestro volvió a poner en foco los riesgos del tránsito en avenidas muy concurridas y la necesidad de extremar precauciones, incluso en horarios de menor circulación. Mientras tanto, las pericias intentan determinar con precisión cómo se produjo el impacto y si hubo alguna falla mecánica o error humano que haya desencadenado el choque.