El diputado nacional de la Coalición Cívica-ARI, Maximiliano Ferraro, advirtió que “Argentina no puede alinearse a un Trump sin límites”, al tiempo que presentó un pedido de informes por la incorporación de la Argentina al Board of Peace impulsado por el presidente de Estados Unidos.
Tal cuerpo, está “integrado mayoritariamente por países con regímenes políticos autocráticos, democracias iliberales o de baja intensidad, monarquías absolutas, monarquías absolutas de carácter teocrático y populismos”, según puntualizó el legislador ‘Lilito’.
Sobre incorporación de la Argentina al Board of Peace. pic.twitter.com/gCSKasAPSU
— maxi ferraro 🎗️ (@maxiferraro) January 27, 2026
Por otra parte, consignó que “lo de Trump es un patrón de conducta muy peligroso que no reconoce límites ni derecho alguno; solo importa su propia moral y su voluntad de poder, dentro y fuera de los EEUU”.
“Lo que estamos viendo de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) no es un exceso aislado ni un daño colateral de la política migratoria: es una violación de garantías básicas que vulnera directamente el modelo de Estado de derecho para todo Occidente”, alertó Ferraro.
Dijo asimismo que “hay detenciones arbitrarias, operativos sin control judicial y uso desproporcionado de la fuerza para sembrar miedo y disciplinamiento social. Y todo esto no es seguridad ni orden; es el ejercicio de poder sin límites, una señal preocupante de deriva autoritaria dentro de la democracia republicana que supo ser modelo constitutivo de muchos Estados nación”.
“El mismo desprecio interno por los límites institucionales se proyecta hacia la política exterior, con amenazas unilaterales que chocan de frente con el derecho internacional (Groenlandia, por ejemplo), y con el impulso del Board of Peace”, por lo que “hablar de paz y libertad junto a gobiernos que violan sistemáticamente los derechos humanos no fortalece el orden internacional, sino que lo degrada”, sumó.
Así las cosas, indicó que “frente a este poder sin límites del ‘hombre más poderoso del mundo’, nuestro país tiene que tener un posicionamiento más inteligente y firme en convicciones”.
“La adhesión incondicional y acrítica de Milei, con la que algunos creen que a cambio nos van a otorgar grandes beneficios y preferencias, es una ilusión muy tonta. Los verdaderos aliados y socios históricos de EEUU no se están arrodillando frente a Trump”, describió el diputado a través de un posteo en redes sociales.
Y ejemplificó: “Tal es el caso de Canadá, cuyo primer ministro expresó en Davos algo que deberíamos tener en cuenta para el posicionamiento argentino. El viejo orden no va a volver y la nostalgia no puede ser una estrategia, pero desde su quiebre podemos construir algo más grande, mejor, más fuerte y más justo”.
“Mientras el mundo pone en cuestión el pretendido orden unilateral de Trump, en Argentina aflora la incoherencia y la hipocresía. Muchos, con razón, alzan la voz frente a las violaciones de derechos humanos en Venezuela, Irán, Cuba, Nicaragua o Rusia, pero relativizan lo que ocurre en Estados Unidos y/o hacen silencio cómplice frente al alineamiento incondicional de Milei”, contrastó.
ARGENTINA NO PUEDE ALINEARSE A UN TRUMP SIN LÍMITES
— maxi ferraro 🎗️ (@maxiferraro) January 26, 2026
Lo de Trump es un patrón de conducta muy peligroso que no reconoce límites ni derecho alguno; solo importa su propia moral y su voluntad de poder, dentro y fuera de los EE. UU. Les comparto algunas ideas y pareceres sobre los… pic.twitter.com/iOuQ3X0Og0
“Hoy Trump encarna un liderazgo que desconfía de las instituciones, ataca a la prensa, estigmatiza minorías y naturaliza el uso del Estado como herramienta de intimidación. Y esas no son actitudes de alguien con aprecio democrático. Desde ya que nadie puede decir que hoy en EEUU no hay democracia, pero convengamos que esta no se erosiona de un día para el otro, sino que se desgasta cuando el poder avanza y el silencio se vuelve cómplice”, apreció.
Finalmente, sostuvo que “cuando en una democracia se actúa de manera desproporcionada y por fuera del derecho, hay que tener la misma contundencia y coraje que con las dictaduras, en apogeo, crisis o declive, porque los derechos humanos no admiten doble estándar: o son universales o no son nada”.