Los casinos online dejaron de ser una moda y se convirtieron en parte de la cultura latinoamericana, de la mano de los avances tecnológicos y del interés por los juegos online de la región. Chile y Argentina cuentan con dos de los mercados más grandes del continente, si bien ofrecen escenarios contrastantes y dignos de estudio.
Chile busca legalizar las apuestas y juegos online para ofrecer mayor seguridad a sus ciudadanos, mientras que Argentina cuenta con un sistema establecido y bien regulado que ofrece protección total a los usuarios. Aunque la legalidad es un tema clave en ambos países, el debate legal gira en torno a la confiabilidad y transparencia en un ambiente digital que no para de crecer y que conlleva riesgos, más allá de su gran potencial de entretenimiento.
Chile está en proceso de legalización y la seguridad juega un rol clave
Más allá de ser uno de los mercados más grandes de América Latina, Chile sigue en proceso de legalizar los juegos en línea y, por ahora, sus residentes deben apostar en portales extranjeros si buscan jugar tragamonedas o juegos de mesa. Esto se refleja en el proyecto de ley que regula el desarrollo de plataformas de apuestas en línea, el cual fue ingresado en marzo de 2022 y que actualmente se encuentra en “segundo trámite constitucional”.
Hoy en día, los jugadores pueden encontrar casinos online confiables en páginas como Casino.com, lo cual es clave, tomando en cuenta la ausencia de portales licenciados en el país en la actualidad.
La iniciativa que se está discutiendo busca establecer un panorama seguro para que las personas apuesten online, además de legalizar a los casinos para que se establezcan en Chile y paguen impuestos. De hecho, el Senado ha dicho que el objetivo es resguardar la fe pública, proteger la salud y la seguridad de los jugadores, y transparentar el origen y destino de los recursos.
En el panorama actual, los jugadores están expuestos a riesgos de seguridad como faltas de verificación de identidad, malas prácticas de pagos, ausencia de herramientas de autoexclusión y poca fiscalización. Al no estar licenciados en Chile, los casinos “pecan” de no tener que responder a ninguna autoridad interna, lo cual expone a los usuarios a riesgos importantes.
El Poder Judicial reafirmó que las apuestas solo pueden ser desarrolladas por empresas autorizadas por ley, lo cual dejó expuestas a las plataformas internacionales. El problema es que, al no haber alternativas legales, los chilenos no tienen más opción que optar por portales extranjeros. Esto, entre 2026 y 2027, debería cambiar y el panorama comenzaría a ser más cercano al argentino.
El mercado consolidado de Argentina y la protección a los jugadores
Argentina tiene uno de los mercados de apuestas más consolidados del continente: el juego online ya está regulado y opera en múltiples jurisdicciones, si bien no está regido por un modelo nacional único. El país establece que la regulación y legislación de los juegos de azar es potestad de cada una de las 24 jurisdicciones provinciales, así que cada provincia tiene sus propios casinos y casas de apuestas, las cuales solo son legales en su respectiva jurisdicción.
La seguridad de los usuarios argentinos se regula de forma provincial, pero se toma en cuenta en todas las jurisdicciones en las que el juego online es legal. De igual forma, cada jurisdicción, y las “loterías” de cada provincia, tienen exigencias claras que obligan a los sitios de apuestas a proteger a los usuarios.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) tiene una normativa bastante clara en lo que a prevención de ludopatía respecta, particularmente mediante su Ley 6330. Esta normativa obliga a implementar herramientas de autoevaluación, informar la edad permitida y contar con procedimientos para verificar identidad y edad.
La Lotería de Buenos Aires ofrece mecanismos de protección adicionales a los que hay en los sitios de juegos, como la autoexclusión voluntaria. Esta puede extenderse por tanto tiempo como cada jugador lo vea conveniente, incluso llegando a suspender la cuenta del usuario de forma indefinida si así lo quiere.
Dos mercados gigantes, pero distintos
Chile busca seguir el ejemplo argentino en este respecto, si bien los casinos seguramente se regularán a nivel nacional y no por regiones, dada la centralización política del país que colinda con el Pacífico. El país necesita dar orden a una industria que creció sin regulaciones y que representa un flujo considerable de dinero. Está claro que el Gobierno busca combatir el juego “en negro”, pero antes de lograrlo, es necesario que ofrezca alternativas viables en territorio nacional. De lo contrario, los fanáticos de los juegos seguirán visitando portales extranjeros.
El panorama de Argentina, si bien distinto al de países como Colombia y México, donde el juego se regula a nivel nacional, es mucho más avanzado que el de Chile. CABA tiene un escenario muy claro en el que el juego está debidamente regulado y con exigencias claras tanto a nivel tributario como de Juego Responsable. En Argentina, los sitios legales se identifican únicamente con el dominio “. bet.ar”, un panorama que podríamos ver reflejado en Chile entre 2026 y 2027.
Ambos escenarios, si bien distintos, dejan un elemento en claro: ambos países buscan asegurar que el crecimiento de los casinos online esté bajo el marco de la ley y que los usuarios tengan a su alcance las herramientas de protección necesarias para que no crucen la delgada línea que divide la diversión de la ludopatía.