El calor agobiante tiene fecha de vencimiento en Buenos Aires. Luego de varios días con temperaturas extremas, el pronóstico del tiempo anticipa un cambio de escenario marcado por lluvias, tormentas eléctricas y una baja térmica que se hará sentir con fuerza en pocas horas.
Antes del alivio, habrá que bancarse el último empujón del verano más intenso. Para este martes 3 de febrero se espera una jornada a pleno sol, con una temperatura máxima que rondará los 35 grados. El mismo panorama se repetirá durante el miércoles y buena parte del jueves 5, cuando el termómetro volverá a ubicarse en valores muy elevados.
El quiebre llegará justamente durante el jueves por la tarde. Ese día comenzará a avanzar un frente de tormentas sobre el área metropolitana, con alta probabilidad de precipitaciones, actividad eléctrica y ráfagas de viento. Aunque las primeras lluvias no serán abundantes, marcarán el inicio de un cambio de aire largamente esperado.
El viernes 6 será el día clave. Se prevén lluvias más intensas y persistentes, lo que provocará un descenso abrupto de la temperatura: la máxima pasará de los 35 grados del día anterior a unos 27, concretando una baja cercana a los ocho grados en menos de 24 horas. Con el agua y las nubes, el alivio se sentirá de manera inmediata.
De cara al fin de semana, el tiempo dará una tregua. Tanto el sábado 7 como el domingo 8 se presentarían con cielo parcialmente nublado y temperaturas más estables, con máximas en torno a los 27 grados y mínimas agradables. Sin embargo, la calma no será definitiva: el lunes 9 y martes 10 podrían volver las lluvias, con un nuevo repunte térmico antes de otro descenso hacia mitad de la próxima semana.