miércoles 04 de febrero de 2026 - Edición Nº4337

Policiales y Judiciales | 4 feb 2026

¿Qué pasó?

Revelan que el policía retirado no murió por una bala de los delincuentes en Merlo

Así lo determinó la autopsia realizada sobre el cuerpo de Julio César Reyes. El exagente de la Policía Federal tenía 58 años de edad y había salido de su casa para buscar unos cigarrillos.


Aún conmociona el asesinato de Julio César Reyes, el agente retirado de la Policía Federal que en la madrugada de este martes salió de su casa en Merlo a buscar un paquete de cigarrillos que había dejado en su auto pero nunca regresó debido a que en el camino se topó con delincuentes que lo asesinaron, aunque en las últimas horas se develó que su muerte no fue producto de un disparo.

Reyes salió de su vivienda ubicada en la calle Medrano al 300 del mencionado distrito del Conurbano bonaerense oeste, y se dirigía a su auto estacionado en la puerta cuando al menos dos delincuentes lo abordaron con intenciones de robo y lo asesinaron, aunque no fue disparándole en la cabeza, como se creyó en un primer momento.

Si bien la viuda escuchó una detonación de arma de fuego, no fue de los malvivientes sino del propio expolicía, quien intentaba defenderse de los ladrones previo a que lo embistieran con el auto en el que circulaban, y esa fue la causa de su deceso.

Como no pudieron cometer el robo, justamente por la defensa de Reyes, estos criminales lo habrían impactado, y lo decimos en potencial porque esa es la principal hipótesis del fiscal Oscar Marcos, titular de la UFI Nº 4 del Departamento Judicial Morón, quien investiga la causa.

“Shock hipovolémco producto de los múltiples traumatismos sufridos”, es el detalle de los resultados preliminares de la operación de autopsia, que el fiscal Marcos ya tiene en su poder.

De hecho, la vaina servida del disparo que escuchó la viuda de Reyes –quien tomaba mates junto a su esposo previo a su salida a la calle– es de una pistola Glock calibre 9 milímetros, la que el exagente portaba de manera reglamentaria, que de hecho contaba con la ventana expulsora semiabierta y ello podría significar que el arma “se trabó”, como se dice en la jerga policial.

Por estas horas la principal tarea de la Fiscalía Nº 4 es dar con las identidades de los delincuentes, ya que de hecho no se sabe al momento ni siquiera cuántas personas estuvieron involucradas en el trágico y lamentable hecho de sangre, uno más en esta provincia de Buenos Aires cada vez más insegura.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias