El radicalismo marplatense realizó este viernes su tradicional acto que celebra todos los años, en el Club Talleres, en una convocatoria que reunió a dirigentes, intendentes, legisladores, concejales, consejeros escolares y presidentes de Comité de toda la provincia de Buenos Aires.
El tradicional encuentro fue encabezado por el senador nacional Maximiliano Abad, bajo la consigna: “Para influir en la realidad no hay que tener miedo, hay que hablar”.
La apertura estuvo a cargo del presidente del radicalismo marplatense, Gustavo ‘Tato’ Serebrinsky y de la vicepresidenta de la Juventud Radical de la provincia de Buenos Aires, Rocío Tedesco.
En su discurso, Abad consignó que “para construir una alternativa en la Provincia de Buenos Aires necesitamos un partido valiente, capaz y lúcido. Para influir a nivel nacional, hace falta unidad y liderazgo”, exclamó.
En igual tono, sostuvo que “si queremos estar a la altura de nuestra historia, los radicales tenemos la obligación de ser modernos, representativos, republicanos y federales hoy. No en los papeles, sino en el territorio”.
El dirigente radical también cuestionó al Gobierno bonaerense y llamó a renovar la agenda partidaria. “Para enfrentar al kirchnerismo outlet de Kicillof, que ya no tiene épica, resultados, ni crédito social, necesitamos una hoja de ruta clara”, evaluó Abad.
En ese sentido, remarcó la importancia de priorizar la lucha contra la pobreza, la desigualdad y la inseguridad, defender a las PyMEs y promover un modelo de desarrollo que articule producción, educación e innovación. “Escuchar a los jóvenes y adecuar la democracia liberal a los tiempos que vivimos es el gran desafío del radicalismo del siglo XXI”, expresó.
Sobre el cierre, Abad convocó a la preparación para gobernar: “Quiero invitarlos a soñar otra vez. No un sueño imposible, sino uno realista, tangible y preciso: Un radicalismo potente, respetado y competitivo, que sea protagonista de las grandes definiciones. No hay que esperar. El momento es ahora. Todos juntos. En unidad. Preparados para gobernar”.
Participaron también el exvicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Salvador y el dirigente radical y exintendente de San Isidro, Gustavo Posse, quienes también dirigieron unas palabras a los presentes.
“Nos sentimos orgullosos de ser radicales, sabemos de la necesidad de la modernización y abrirnos a una sociedad que exige soluciones y políticas públicas concretas. La inseguridad, IOMA y el empleo no pueden quedar afuera del discurso de un radical”, dijo Daniel Salvador y también agregó que “con 140 años de historia, el radicalismo puede volver a ser opción con intendentes, gobernadores y legisladores comprometidos”.
“Defendemos nuestros valores y principios, con una mirada renovada y trabajando para tener representación y autoridades políticas”, finalizó el dirigente oriundo de San Fernando.
Por su parte, Gustavo Posse consignó que “venimos a Mar del Plata porque este es el puntapié inicial para volver a protagonizar el cambio, y tenemos con qué hacerlo”.
“No hay muchos partidos que tengan la historia, la estructura y la vocación transformadora que tiene el radicalismo. En cada distrito y en toda la provincia debemos garantizar una sociedad más justa, frente a las enormes falencias del Estado provincial”, anexó el referente sanisidrense y sentenció: “El camino es convocar a un frente político amplio que trabaje seriamente las cuestiones que hoy están pendientes y que la sociedad reclama”.