La Universidad Nacional de La Plata redobla su apuesta solidaria y científica. Desde la localidad de Los Hornos, la planta Productora de Alimentos para la Integración Social (PAIS) ya elabora alrededor de 20 mil raciones diarias destinadas a sectores vulnerables de la región y ahora sumó una innovación clave: hongos gírgolas para mejorar la calidad nutricional de sus productos.
El proyecto, impulsado por equipos científicos y técnicos de la casa de estudios, incorporó estos hongos desecados a recetas como guisos y sopas instantáneas, alimentos pensados para ser completos, balanceados y de fácil distribución en comedores populares.
La iniciativa surgió tras meses de trabajo interdisciplinario. Investigadores analizaron distintas alternativas para aumentar el aporte de proteínas, vitaminas y minerales sin elevar costos de producción. La conclusión fue apostar por el cultivo propio de gírgolas, un alimento reconocido por su alto valor nutricional.
La producción se desarrolla en la histórica Casa Spegazzini, en el centro platense, donde especialistas cultivan los hongos durante un proceso que puede extenderse hasta tres meses. Luego son trasladados a la planta ubicada en Los Hornos, donde se realiza el secado y la incorporación final a los preparados alimenticios.
Desde la universidad destacan que el proyecto es único en el país por su origen completamente público y su objetivo social. Los alimentos elaborados son diseñados por nutricionistas y constituyen platos completos listos para servir, entre ellos guiso de lentejas, guiso de arroz, preparaciones con verduras y ahora una nueva sopa enriquecida con gírgolas.
Además, el sistema apuesta a la economía circular: el sustrato utilizado para cultivar los hongos es aserrín de álamo blanco provisto por el Centro Tecnológico de la Madera, dependiente de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, lo que permite reutilizar residuos industriales con fines alimentarios.
Las raciones producidas se distribuyen a través del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad bonaerense y distintas áreas de la Municipalidad de La Plata que sostienen comedores barriales, espacios que registran una creciente demanda en medio del deterioro del poder adquisitivo.
Desde la UNLP remarcan que el objetivo es seguir ampliando la producción y mejorar la calidad de los alimentos entregados. En tiempos complejos, sostienen, la combinación entre ciencia, universidad pública y compromiso social busca garantizar algo básico pero esencial: el acceso a una alimentación nutritiva para quienes más lo necesitan.