jueves 05 de marzo de 2026 - Edición Nº4366

Economía | 5 mar 2026

Impacto global

Escalada bélica en Medio Oriente: ¿Oportunidad exportadora argentina?

Un especialista en energía expuso que un escenario prolongado podría presionar los precios internos, pero también señaló que el país puede fortalecerse como proveedor confiable.


El especialista energético Carlos Mendizábal se refirió a los posibles riesgos inflacionarios en el corto y mediano plazo ante una escalada del conflicto en Medio Oriente, aunque dio cuenta de oportunidades estratégicas para Argentina como proveedor confiable de energía en un contexto global donde la seguridad de suministro gana protagonismo.

Irán sigue siendo un productor relevante de petróleo y gas, aunque su producción es menor que la de los grandes exportadores globales, principalmente por el efecto de las sanciones internacionales”, puntualizó.

Asimismo, dio cuenta que “el Estrecho de Ormuz concentra cerca del 20 % de la oferta energética mundial. Cualquier afectación en ese punto crítico tiene un impacto directo e inmediato sobre los precios internacionales”.

“Cada vez que se intensifica un conflicto en Medio Oriente vemos subas casi automáticas en el precio del crudo y un aumento de la volatilidad en los mercados energéticos. Hoy los compradores de energía no miran solamente el precio: la seguridad de suministro se volvió un factor central en las decisiones estratégicas”, describió el profesor del Instituto de Energía de la Universidad Austral.

Acto seguido, recordó que “Argentina es autosuficiente en petróleo y viene exportando una porción creciente de su producción, lo que le da una posición distinta frente a otros países importadores”.

“La OPEP anunció un aumento de producción para compensar posibles reducciones de oferta desde la zona en conflicto, aunque habrá que ver si ese volumen resulta suficiente y oportuno”, completó.

Al enfocarse en los impactos para Argentina en un escenario de corto plazo, sostuvo que “si el conflicto es breve y solo altera de manera transitoria la dinámica internacional, el impacto en el precio en surtidor en Argentina sería inexistente o acotado”.

Pero, “si el conflicto se prolonga y afecta efectivamente el suministro global -por ejemplo, con un cierre persistente del Estrecho de Ormuz- y el aumento de producción de la OPEP no alcanza o llega tarde, podríamos ver precios internacionales sostenidamente elevados”.

“En ese escenario, es probable que se trasladen mayores precios a los combustibles líquidos en el mercado interno y que aparezcan presiones inflacionarias, dado el efecto transversal que tiene la energía sobre toda la economía”, proyectó Mendizábal.

Luego puso de relieve que “un conflicto prolongado también impactaría en insumos estratégicos para sectores como el agro, particularmente en fertilizantes, fletes y seguros marítimos”.

“Al mismo tiempo, precios internacionales más altos pueden beneficiar a las exportaciones energéticas argentinas, especialmente de crudo y gas, mejorando el ingreso de divisas y el saldo comercial”, sumó.

En igual tesitura, el docente consignó que “mayores ingresos por exportaciones podrían traducirse en más producción, incluso reactivando áreas convencionales que con precios más bajos no son rentables, además de generar mayores regalías para las provincias productoras y fortalecer las cuentas externas”.

Por último, al abordar cualquier escenario, resaltó que “en un contexto global donde no solo se prioriza el precio sino también -y cada vez más desde la invasión rusa a Ucrania- la seguridad de suministro, Argentina puede verse fortalecida por su ubicación geográfica alejada de las zonas de conflicto”.

“Esa condición le permite consolidarse como proveedor confiable de petróleo y, a partir de 2027, también de gas natural licuado”, cerró el profesor.

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