A 50 años del golpe cívico-militar, Editorial Marea presenta una nueva edición ampliada de Laura, de María Eugenia Ludueña.
Se trata de un libro fundamental para comprender nuestra historia reciente, mirar las heridas que dejó y cómo de esas mismas heridas nacieron las luchas que nos devolvieron la democracia y que siguen reclamando Memoria, Verdad y Justicia.
El relato, publicado hace 20 años, se completa con el encuentro más esperado: el de Estela de Carlotto con su nieto, para quien estaba pensado el libro.

La periodista María Eugenia Ludueña recompone el gran rompecabezas de la historia de Laura, que como tantos compañeros, había dado su vida “por un ideal, por el compromiso con su pueblo”, como le gusta decir a Estela.
Una vida corta e intensa, que Ludueña reconstruye minuciosamente a partir de los testimonios de amigos, familiares y exparejas de la joven, que aparecen en el libro intercalados con la voz narradora.
Es también el fresco de una época: la crónica de una generación que peleó por sus ideas, en los turbulentos años 70'. El resultado es un texto que puede leerse como una novela de la historia argentina en clave íntima.
Laura (1955-1978), se sabría finalmente, fue asesinada en el centro clandestino de detención La Cacha, ubicado en Lisandro Olmos, La Plata. Su hijo, Ignacio Montoya, nacido en cautiverio, fue robado y recuperó su identidad en 2014.
Una obra relevante para quienes quieran entender y reflexionar sobre la militancia, los movimientos de mujeres, la memoria, la justicia y los derechos humanos, y comprender el surgimiento de Abuelas de Plaza de Mayo.

“Estructurado como un testimonio polifónico, este libro, entrañable y objetivo a la vez, recrea como pocos el espíritu de los años setenta, la vida cotidiana y la militancia de tantos jóvenes que vivieron y murieron por el sueño de un mundo más justo”, dice Liliana Heker.
Y Felipe Pigna sentencia: “Es un libro necesario para que los chicos que no han vivido aquello tomen conciencia de cómo fue, ni más ni menos, de cómo era la vida una familia en La Plata, una ciudad fabril, estudiantil, con alto nivel de militancia, lo que la convirtió en blanco de la represión”.