Una investigación realizada por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires dio cuenta que la industria argentina cayó 8,3 % durante el actual gobierno, mientras que su capacidad ociosa ascendió al 40 por ciento.
También se observa una pérdida de 100 mil puestos de trabajo en el sector —a razón de 160 empleos por día— y las exportaciones industriales de mayor valor agregado se derrumbaron en un 28 por ciento.
El documento elaborado por el Área de Estudios Sobre la Industria Argentina y Latinoamericana (AESIAL) y el Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (CEHEAL) de la Facultad de Ciencias Económicas (UBA), reveló alarmantes síntomas de crisis en el sector industrial en la era Milei.
Del estudio se desprende que el peso de la industria en la economía bajó del 16,5 % en 2023 a 13,7 % en 2025, estas cifras se remontan a antes de la Segunda Guerra Mundial (casi 90 años). Además, entre mediados de 2023 y de 2025, 22 de los 24 sectores que conforman la estructura industrial argentina cayeron en su valor agregado. Se detecta un desfinanciamiento público del sector, mientras que el apoyo se concentró en el RIGI.
En cuanto a la industria de bienes de capital, la producción local cayó casi 25 %, mientras las importaciones se dispararon al 77 por ciento. El análisis evidencia un retroceso de 40 años en el PBI industrial per cápita (el nivel actual es similar al de 1985).
Alguno de los síntomas de crisis más alarmantes expuestos por el trabajo se refieren a una “evolución heterogénea de los sectores económicos”, ya que entre el tercer trimestre de 2023 y el tercero de 2025 (último disponible), la economía creció sólo 1,3 %, mientras que la industria argentina cayó 8,3 %.
Otros perdedores del modelo económico fueron: Comercio (-5,2 %), Construcción (-14,1 %), Pesca (-24,6 %). Sectores ganadores: Sector financiero (+25,2 %), Minería (+17,9 %), Campo (+14,1 %).
También hicieron foco en la “alta capacidad ociosa de la industria (+40 %); destrucción de empleo industrial; desindustrialización; crisis industrial masiva; simplificación exportadora de la industria y desfinanciamiento público del sector”.
Por último, informaron un “incremento exponencial a partir de la implementación del Decreto 273/2025 lo que dio como resultado que en promedio entre los meses de mayo a octubre del 2025 se haya multiplicado por ocho las importaciones de maquinaria usada, respecto a los mismos meses del 2024, por lo que se debería observar con especial atención cómo impacta dicha flexibilización en el desempeño del complejo nacional de fabricantes de maquinaria agrícola”.