La Finalissima entre la Selección argentina y España atraviesa horas de incertidumbre y su realización en la fecha prevista quedó en serio riesgo. El encuentro, que debía disputarse a fines de marzo, todavía no tiene sede confirmada y las negociaciones entre las federaciones siguen abiertas.
En principio, el partido estaba programado para jugarse en el estadio Lusail de Qatar, pero esa posibilidad quedó descartada en las últimas horas. A partir de esa decisión comenzaron las diferencias entre las partes involucradas sobre cuál debería ser el nuevo escenario para el cruce.
Desde España surgió la alternativa de disputar el encuentro en el Santiago Bernabéu, la casa del Real Madrid. Sin embargo, esa opción no convenció a la AFA, que considera que una final de este tipo debería jugarse en terreno neutral para evitar ventajas deportivas.
Ante ese escenario, desde Conmebol impulsaron una nueva propuesta: trasladar el partido al 31 de marzo y disputarlo en un estadio neutral dentro de Europa. Entre las posibles sedes que comenzaron a mencionarse aparecen ciudades como Roma o Milán, aunque todavía no hay una confirmación oficial.
El partido enfrenta al campeón de la Copa América 2024, la Argentina, con el ganador de la Eurocopa 2024, España. Por eso, desde ambos lados existe interés en sostener el duelo, que reúne a dos de las selecciones más fuertes del momento.
Sin embargo, el calendario internacional empieza a jugar en contra. Si en los próximos días no se alcanza un acuerdo sobre la sede y la fecha definitiva, la Finalissima podría terminar postergándose y cada seleccionado avanzar con otros amistosos durante la ventana FIFA.
El antecedente más reciente de este trofeo se dio en 2022, cuando Argentina venció 3-0 a Italia en Wembley en un partido que tuvo a Lionel Messi como gran figura. Ahora, el esperado cruce ante España todavía figura en el calendario, pero su realización está cada vez más en duda.