En febrero de 2026, y al igual que en enero, la industria frigorífica tuvo uno de los niveles de actividad más bajos de los últimos 47 febreros, ocupando el puesto Nº 37, de acuerdo al informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes de la República Argentina (CICCRA).
Un total de 337 establecimientos faenaron 924,3 mil cabezas de hacienda vacuna, guarismo que resultó 1,5 % mayor al de enero, corregido por el número de días laborables, pero que se mantuvo 10,7 % por debajo del nivel de actividad registrado en febrero del año pasado (-110,35 mil cabezas).
“Como lo venimos señalando desde hace más de un año, la sequía que se extendió entre 21/22 y 23/24, así como las inundaciones observadas en zonas relevantes durante 2024 y 2025, llevaron a vender animales de forma anticipada y a reducir el stock de madres, al tiempo que impactaron negativamente en los indicadores de eficiencia”, precisó el titular de la CICCRA, Miguel Schiariti.
Y recalcó: “Todo lo cual se tradujo en menores zafras de terneros en las últimas campañas y, por lo tanto, en una menor oferta de hacienda para enviar a faena. Todo esto es lo que explicó por qué el precio relativo del animal en pie subió de forma tan significativa en el último año, alcanzando el nivel más alto de los últimos 15 años”.
Asimismo, la faena de hembras descendió a menor velocidad que la faena de machos, elevándose la participación en la faena total hasta 48 %, superando en 0,9 puntos porcentuales el ratio registrado doce meses atrás.
Cabe destacar que sólo en los febreros de las fases contractivas del ciclo ganadero correspondientes a 2008-2009 (51 % y 50,3 %) y 2019 (48,1 %), la importancia de las hembras fue mayor a la registrada en el último febrero.
En enero-febrero de 2026 se produjeron 457 mil toneladas de res con hueso de carne vacuna, es decir 9,1 % menos que en enero-febrero de 2025. En términos absolutos, la producción experimentó una contracción de 45,5 mil toneladas de res con hueso.
Del lado de la demanda, los envíos de carne vacuna al exterior habrían ascendido a 124 mil toneladas de res con hueso en los primeros dos meses del año. En la comparación interanual se habría registrado un incremento de 6,6 % (+7,7 mil toneladas).
En consecuencia, lo que se computa como consumo aparente de carne vacuna en nuestro país habría disminuido a un ritmo de 13,8 % anual entre los períodos analizados (-53,2 mil toneladas), totalizando 332,7 mil toneladas de res con hueso.
De esta forma, el promedio móvil de los últimos doce meses del consumo per cápita fue equivalente a 47,3 kilos/año y resultó 2,5 % inferior al promedio de los doce meses finalizados en febrero de 2025 (-1,2 kilo/habitante/año).