La situación crítica que atraviesa la industria láctea volvió a quedar expuesta a partir del testimonio de Ramón Mendoza, trabajador de Lácteos Verónica, firma que no paga desde haces meses y profundiza el abandono de sus plantas.
“Estamos peor. No sabemos nada de nuestro futuro, y eso es lo peor”, explicó el empleado, en medio de audiencias fallidas y la falta de definiciones por parte de las autoridades y la patronal.
Así las cosas, informó que tras una instancia de conciliación convocada por la Secretaría de Trabajo, ninguna de las partes se presentó, lo que profundizó el desconcierto entre los empleados.
“No hay expectativas de nada. Tenemos otra audiencia, pero no sabemos qué va a pasar. Estamos desesperados”, reveló, para luego dar cuenta que “hay compañeros a los que esto ya les está afectando la salud. La angustia de no saber qué va a pasar es terrible”.
En declaraciones a Radio 10 sumó que “hoy si te pueden pagar menos, te van a pagar menos. Estamos a la baja y sin herramientas”.
“La luz se triplicó. ¿Cómo no te va a alcanzar la plata si encima no estamos cobrando? No hay trabajo y nos dicen que nos reinventemos”, acotó Mendoza.
Acto seguido, recalcó: “Tengo 55 años. ¿Vos pensás que es tan fácil conseguir trabajo? Te dicen ‘reinvéntate’, pero no hay plata en la calle, no hay nada. Antes la gente hacía arreglos en la casa, compraba cosas. Hoy nadie hace nada porque no tiene un mango”.
“El desprecio hacia la gente es terrible. Se meten con jubilados, con personas con discapacidad, con los que menos tienen”, anexó en alusión al Gobierno nacional.
Luego evaluó que “no hay economía sin industria nacional. Es una máquina de destruir empresas y trabajo” y “no es solo Verónica. Hay un montón de empresas en la misma situación. La industria nacional está a pedazos”.
“Estamos hablando de gente que no tiene para comer. Es algo patético que esté pasando en la Argentina”, concluyó el trabajador lácteo.