La Plaza de Mayo comenzó a colmarse este martes en el marco de una nueva conmemoración del 24 de marzo, en un año marcado por los 50 años del golpe de Estado de 1976.
Desde el mediodía, miles de personas se acercaron al centro porteño para participar de la movilización por el Día de la Memoria, con columnas que avanzan por Avenida de Mayo, Diagonal Norte y otros puntos clave de la Ciudad.

Familias, organizaciones sociales, agrupaciones políticas y organismos de derechos humanos forman parte de una jornada atravesada por el recuerdo, las consignas históricas y una fuerte presencia en las calles.
Entre los reclamos que se repiten aparecen el “Nunca Más”, el pedido por los desaparecidos y la exigencia de apertura de archivos vinculados a la última dictadura.

En paralelo a la movilización, uno de los momentos que captó la atención se dio cuando Cristina Fernández de Kirchner salió a saludar a militantes desde el balcón de su departamento en el barrio porteño de Constitución.
La ex mandataria se mostró ante quienes se habían concentrado en la zona como parte de una de las columnas que se dirige hacia Plaza de Mayo, en un gesto que fue acompañado por aplausos y cánticos.
La parada frente a su domicilio formó parte del recorrido de agrupaciones como La Cámpora, que marcharon desde la ex ESMA hacia el centro porteño en una extensa caravana.
Mientras tanto, la Plaza continúa recibiendo manifestantes y se espera que la convocatoria crezca con el correr de las horas, de cara al acto central previsto para la tarde.
Como cada año, el epicentro será el escenario montado frente a Casa Rosada, donde organismos de derechos humanos leerán el documento principal en una jornada que promete ser multitudinaria.
A medio siglo del golpe, la movilización vuelve a mostrar una fuerte presencia en las calles y una convocatoria que reúne a distintas generaciones bajo una misma consigna.