El expresidente Alberto Fernández reveló este miércoles que se involucró directamente en el caso de Agostina Páez, la abogada detenida por racismo en Brasil, quien evitó una pena de prisión efectiva en el país vecino.
En medio de las versiones que daban cuenta de una intervención por su cercanía con Lula da Silva, Alberto Fernández confirmó que se involucró en el caso.
“Ayudé como entendí que debíamos ayudar. Me involucré todo lo que nos teníamos que involucrar y hablé con quienes entendí que debía hablar”, señaló.
#Brasil 🇧🇷 Comenzó en Brasil el juicio contra Agostina Páez, acusada de gestos racistas en un boliche de Río.
— ANDigital (@ANDigitalOK) March 24, 2026
Está con prisión domiciliaria y podría enfrentar hasta 15 años.
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Consultado al respecto por el streaming Cíclico, el exmandatario dio detalles del papel que jugó: “No estoy diciendo que la liberen sin juzgarla, sino júzguenla, pero tengan presente que es una chica de 20 años que cometió un error e hizo algo que no debió hacer”.
“No merece una sanción de esa magnitud como la que estaban diciendo”, consideró Fernández, ante la posibilidad de que recibiera una condena a 15 años de cárcel.
Cuando todo indicaba que Agostina Paéz iba a poder volver a la Argentina en cuestión de días, el juez cambió su decisión y resolvió que deberá permanecer en Brasil hasta que salga el fallo definitivo, que podría demorar entre 15 y 20 días.
La decisión fue en contra de la Fiscalía y la querella, que avalaban su regreso inmediato. Durante la audiencia del último martes, se redujeron las acusaciones contra Páez y la pena pasó de un escenario de hasta 15 años a una condena menor, conmutable por tareas comunitarias.
Por consiguiente, no irá presa pero deberá pagar una indemnización económica a las víctimas. Desde el entorno de la joven confirmaron que los dos afectados reclamaron 40 mil dólares cada uno en concepto de reparación.
Páez se encuentra en Río de Janeiro desde enero. Sin estar formalmente detenida, permanece con tobillera electrónica tras el episodio de racismo que protagonizó en un bar de Ipanema.