El precio de la nafta se mantiene en francos ascenso y todavía no encuentra techo: en las últimas horas, el litro de súper se ubicó por encima de los $ 2.000.
Desde el inicio del conflicto bélico en Medio Oriente y la disparada del barril de petróleo, la nafta aumentó más de un 20 % en el país.
El monto final en los surtidores también refleja la actualización mensual del Impuesto a los Combustibles.
Así las cosas, el litro de nafta súper de YPF en Gran Buenos Aires y Capital Federal se ubica en $2.010, mientras que la Infinia ronda los $2.068.
En el caso de Shell, el litro de nafta súper escaló a $ 2.070 y la V-Power, $ 2.349.
Ante la escalada, la Secretaría de Energía de la Nación dispuso este viernes una actualización, elevando el límite máximo de oxígeno permitido hasta 5,6 %.
La medida apunta a dar mayor flexibilidad a la industria y amortiguar eventuales subas en el precio de los combustibles en surtidor.
Mediante la Resolución 79/2026, el objetivo es adecuar la normativa vigente para que, si una empresa lo considera conveniente, pueda incorporar voluntariamente hasta 15 % de bioetanol en las naftas, dentro de los parámetros de calidad establecidos.
“En la práctica, esto les da a las refinadoras más flexibilidad para definir la composición de sus combustibles. Si optan por incorporar una mayor proporción de bioetanol, podrán reducir en igual medida la participación del componente fósil refinado del petróleo en la mezcla final”, reza el texto.