En el marco de Semana Santa, período en el que aumenta significativamente el consumo de pescados y productos de la pesca en todo el país, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agrolimentaria (SENASA) recuerda que los establecimientos habilitados cumplen con las condiciones higiénico-sanitarias exigidas y son sometidos a controles oficiales a lo largo de toda la cadena, desde la captura o producción hasta la comercialización.
Durante estas fechas, en las que muchas familias argentinas incorporan el pescado como protagonista de sus mesas, resulta fundamental prestar atención a las condiciones de compra, conservación y manipulación de los productos, a fin de prevenir enfermedades transmitidas por alimentos.
Para garantizar la calidad e inocuidad del producto, se recomienda:
-Adquirir pescados y mariscos únicamente en comercios habilitados.
-Verificar que los productos frescos se encuentren conservados sobre hielo o en refrigeración adecuada.
-En el caso de productos congelados, comprobar que estén completamente duros y sin signos de descongelamiento previo.
Un pescado apto para el consumo presenta:
-Ojos brillantes y salientes.
-Carne firme y elástica.
-Olor suave, característico del mar.
Por el contrario, olores intensos o desagradables pueden indicar que el producto no se encuentra en condiciones adecuadas.
Una vez adquirido, se recomienda mantener la cadena de frío, transportar los productos en el menor tiempo posible y conservarlos refrigerados hasta su preparación. Asimismo, es importante evitar el contacto entre alimentos crudos y cocidos, y asegurar una correcta cocción.
Más allá de las recomendaciones técnicas, Semana Santa también invita a revalorizar prácticas tradicionales vinculadas al consumo de pescado, que combinan cultura, nutrición y encuentro familiar. Elegir productos seguros no solo protege la salud, sino que también contribuye a fortalecer hábitos responsables en la mesa de todos los argentinos.