En el Parque Comercial Avellaneda, ubicado sobre la Autopista Buenos Aires–La Plata, abrió sus puertas Chori Star, un concepto que propone llevar la parrilla argentina a un formato ágil y contemporáneo dentro de patios de comida.
Detrás del proyecto se encuentra un grupo de emprendedores gastronómicos que desarrolló una marca enfocada en el segmento de parrilla gourmet entre panes, que proyecta su próxima apertura en el Shopping de San Justo para el 10 de abril y consolida un claro objetivo de expansión en centros comerciales.
Según informaron, la idea nace a partir de la experiencia acumulada en grandes cadenas gastronómicas y de la identificación de una oportunidad concreta: la falta de una propuesta de parrilla adaptada al lenguaje de los patios de comida.
Así surge Chori Star como una marca que combina un producto arraigado en la cultura local con una estructura creada para escalar, estandarizar procesos y replicarse en distintos puntos comerciales, posicionándose como un proyecto atractivo dentro del universo de franquicias y emprendimientos gastronómicos en crecimiento.
El local responde a una estética joven alineada con el formato fast food, con predominio de tonos en la gama del rojo, amarillo y negro, y una fachada de chapa que refuerza la identidad de parrilla. La marca se destaca mediante retroiluminación y grandes pantallas, que exhiben los productos y acompañan la experiencia visual.
La carta se organiza en cuatro verticales que estructuran la propuesta: chorizos, parrilla, ensaladas y acompañamientos.
En el centro de la escena se encuentran los choris gourmet, elaborados con embutidos producidos por una familia de tradición italiana en su tercera generación.
Se presentan en pan de parmesano desarrollado especialmente para la marca, lo que aporta textura, sabor y una identidad propia.
Entre las combinaciones sobresalen opciones de choripan con roquefort y jamón en hebras, cheddar con bacon crujiente, provoleta con morrones asados, mozzarella con vegetales y versiones con palta y aceitunas, todas acompañadas por salsas desarrolladas in house y vegetales frescos. Todo se apoya además en proveedores de primera línea, que acompañan el estándar de calidad del proyecto.
La sección de parrilla entre panes amplía la carta con carnes desmechadas cocidas a fuego lento durante varias horas, logrando texturas tiernas y concentradas en sabor. Estas se combinan con distintos ingredientes como provoleta, mozzarella, bacon o vegetales grillados. También hay alternativas con pollo grillado, que se integran a la lógica del formato sin perder el eje en la calidad de las materias primas y la correcta ejecución.
Los acompañamientos tienen un rol protagónico, especialmente las papas fritas, trabajadas para lograr crocancia exterior y un interior equilibrado, con variantes que suman cheddar, bacon o incluso chorizo. Se agregan opciones como aros de cebolla y bocaditos de espinaca, pensadas para complementar la experiencia.
La propuesta se completa con una línea de ensaladas —con o sin pollo— y una sección de cafetería, donde se destaca una línea de tostados en distintas variantes, pensada para ampliar la oferta y consolidar un menú disponible durante todo el día.
En paralelo, el proyecto impulsa una fuerte estrategia de expansión en el canal de delivery, que se posiciona como una de sus principales verticales de crecimiento.
Y de cara a la apertura del nuevo local en San Justo, la idea es incorporar un menú infantil en alianza con Mis Ladrillos, ampliando así su oferta para toda la familia.