El ministro del Interior, Diego Santilli, retomó esta semana las reuniones con gobernadores en tren de conseguir apoyos para avanzar con la agenda reformista del Gobierno en el Congreso. Este lunes se encontró en Casa Rosada con Claudio Poggi, de San Luis, y con Juan Pablo Valdés, de Corrientes.
El primer punto en la agenda parlamentaria marca la sesión de este miércoles a las 15 horas, para tratarse la reforma de la Ley de Glaciares, uno de los proyectos más importantes para el oficialismo.
Santilli y Poggi hablaron sobre el paquete de leyes que impulsa el presidente Javier Milei y sobre distintos temas de la relación entre Nación y San Luis.
Asimismo, el gobernador también planteó la posibilidad de extender la concesión de la Ruta nacional 7 para conseguir fondos y mejorar su estado.
Ciudad de Buenos Aires - Me reuní esta mañana con el MINISTRO DEL INTERIOR @diegosantilli y conversamos sobre temas de interés en la relación Nacion/Pcia. Analizamos juntos la posibilidad de prorrogarle a la Provincia la concesión sobre la Ruta Nacional Nro 7 lo cual nos… pic.twitter.com/wxACeUi2F0
— Claudio Javier Poggi (@claudiojpoggi) April 6, 2026
Más tarde, el titular de la cartera política se reunió con Valdés, con quien repasó los proyectos que el Gobierno quiere impulsar en el Congreso.
Entre ellos aparecen cambios en la Ley de Glaciares, iniciativas sobre propiedad privada, desalojos, tierras rurales y modificaciones en el régimen penal vinculado a delitos migratorios.
Me reuní con el ministro del Interior @diegosantilli en la @CasaRosada . Dialogamos sobre distintos proyectos y demandas de nuestra provincia, también respecto a gestiones y diversas iniciativas legislativas.
— Juan Pablo Valdés (@JPValdesok) April 6, 2026
El objetivo siempre será mejorar las oportunidades y la calidad de… pic.twitter.com/bIWsiqOuLY
Vale recordar que tanto San Luis como Corrientes fueron claves para aportar votos al oficialismo en leyes anteriores, como la Ley Bases y la reforma laboral.
Estas reuniones forman parte de una ronda más amplia de contactos con gobernadores que el Gobierno retomó en los últimos días, con la idea de ordenar apoyos en un Congreso muy dividido y con votaciones ajustadas. Además, busca frenar pedidos de interpelación, investigaciones en comisiones y posibles intentos de juicio político.