El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, deberá enfrentar una investigación judicial luego de que cuatro mujeres que le prestaron USD 300.000 para la compra de dos departamentos fueran citadas a declarar por la justicia federal. La medida busca determinar el origen de los fondos y la veracidad de los préstamos hipotecarios privados utilizados por Adorni.
Este jueves 9 de abril deberán declarar Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, dos jubiladas que prestaron USD 200.000 para la compra de un departamento de 200 m² en Caballito.
El lunes 13 de abril será el turno de Graciela Isabel Molina y Victoria María José Cancio, quienes otorgaron un préstamo de USD 100.000, repartidos en USD 85.000 y USD 15.000, con hipoteca sobre otra propiedad de Adorni ubicada en la calle Asamblea.
La fiscalía federal, a cargo de Gerardo Pollicita, puso la lupa en estas operaciones porque ocurrieron cuando Adorni ya era funcionario público. Además, coincidieron con la compra de una casa en el country Indio Cua por parte de su esposa, Bettina Angeletti.
El objetivo de la investigación es determinar por qué los USD 300.000 provinieron de particulares y no de entidades financieras tradicionales, y si los valores declarados en los inmuebles corresponden al precio de mercado.
La causa judicial busca esclarecer si los préstamos fueron realizados con fines legítimos o si existió un intento de ocultar enriquecimiento ilícito. La fiscalía analiza documentos, contratos y la relación temporal entre los préstamos y las compras inmobiliarias de Adorni.