La escuela secundaria argentina enfrenta un fenómeno silencioso que pone en jaque la calidad del aprendizaje: la falta de presencia en el aula. Según el último informe de la organización Argentinos por la Educación, el ausentismo estudiantil creció de manera alarmante a nivel nacional, afectando al 51% de los alumnos del último año, quienes declararon haber faltado al menos 15 días hasta el mes de octubre.
El documento, titulado "Ausentismo: ¿qué sabemos acerca de cuánto faltan los estudiantes de secundaria?", revela un deterioro progresivo en la asistencia. En 2022, la cifra de inasistencias elevadas era del 44%, lo que marca un incremento de 7 puntos porcentuales en solo dos años. Además, el estudio destaca que el ausentismo no solo aumentó, sino que se volvió más crónico.
El informe —elaborado por Bruno Videla, Martín Nistal y Eugenia Orlicki— muestra una tendencia preocupante: mientras que el grupo de alumnos que casi nunca falta se mantiene estable, el segmento de los que faltan mucho se expande.
El 30% de los estudiantes ya acumula más de 20 inasistencias al año. El 21% falta entre 15 y 19 días. Un 10% de la matrícula nacional admite haber faltado 30 días o más, lo que equivale a perder más de un mes y medio de ciclo lectivo.
Los autores señalan que se está produciendo una "polarización": muchos alumnos que antes tenían un patrón de inasistencias intermedio (entre 5 y 14 faltas) saltaron al grupo de ausentismo severo (más de 15).
El problema atraviesa a todo el país, pero las brechas provinciales son profundas. La Provincia de Buenos Aires lidera el ranking de ausentismo con el 66% de sus estudiantes faltando 15 días o más. Completan el podio la Ciudad de Buenos Aires (59%), Tierra del Fuego (55%) y La Pampa (54%).
En la vereda opuesta, las provincias con mayor presencialidad reportada por los propios alumnos son Santiago del Estero (28%), San Juan (29%) y Jujuy (30%).
Al indagar sobre los motivos, el informe arroja datos que interpelan directamente al vínculo de los jóvenes con la institución escolar:
Salud es la principal causa citada (62%). En tanto, el 39% reconoció que falta simplemente porque "no tiene ganas de ir".
También aparecen la impuntualidad, problemas de acceso y razones familiares o laborales.
Para los directores de escuela, este es hoy el principal obstáculo para el aprendizaje (46%), superando incluso a la impuntualidad (45%) y al ausentismo docente (37%). A nivel global, Argentina se ubica en el puesto 26 entre 81 sistemas educativos evaluados por PISA en cuanto al impacto negativo del ausentismo.
El informe advierte sobre una falencia estructural: Argentina todavía no cuenta con un sistema de información nominal consolidado que permita seguir la asistencia de cada alumno de manera precisa en todo el país.
Hoy, la información proviene mayoritariamente de los autorreportes de los estudiantes en pruebas como Aprender o PISA. "Esta carencia limita las posibilidades de monitorear el problema y de diseñar políticas basadas en evidencia", concluyen los expertos de Argentinos por la Educación.