lunes 13 de abril de 2026 - Edición Nº4405

Campo | 13 abr 2026

CONFLICTO EN LAS RUTAS

Escala el paro de transportistas: bloqueos en rutas y puertos por el fracaso en la negociación de tarifas

La medida de fuerza, que ya paraliza el transporte de cargas en zonas clave de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, se agudiza ante la falta de una oferta salarial que compense la suba de costos; advierten por pérdidas millonarias en plena cosecha.


El conflicto gremial que mantiene en vilo al sector agropecuario dio un salto de calidad en las últimas horas. Ante el estancamiento de las conversaciones con las cámaras de acopiadores y productores, los transportistas de granos endurecieron las medidas de fuerza. La protesta, que comenzó como un reclamo sectorial, se transformó en un bloqueo generalizado de rutas y accesos a los principales puertos del país, agravando la situación logística en una etapa crítica para la comercialización de la producción nacional.

La exigencia de los transportistas es clara: un aumento del 30 por ciento al 40 por ciento en las tarifas del flete. El sector sostiene que el esquema actual de precios los obliga a operar directamente a pérdida, asfixiados por la inflación que impacta de lleno en el valor del combustible y los repuestos. La oferta recibida, que apenas llega al 12 por ciento, fue rechazada de plano por considerarse insuficiente para cubrir la estructura de costos operativos vigentes.

Tensión en los accesos y parálisis portuaria

La intensidad de las asambleas ha crecido exponencialmente en las regiones productivas más activas. En la provincia de Buenos Aires, el impacto es severo, con cortes intermitentes y bloqueos totales en puntos estratégicos como la Ruta 8 y la Ruta 88, además de la zona de Quequén, fundamental para la salida de mercadería al exterior. La situación se replica con igual tensión en Córdoba y Santa Fe, donde el flujo de camiones hacia las terminales de exportación es prácticamente nulo.

La preocupación entre los exportadores y el sector agroindustrial es máxima. Al desarrollarse en plena época de cosecha, la interrupción del servicio de carga no solo genera demoras operativas, sino que ya está provocando pérdidas millonarias por la imposibilidad de cumplir con los compromisos de entrega en los buques. El temor del mercado es que, de no mediar una solución urgente, el conflicto derive en un paro nacional de granos con consecuencias impredecibles para la economía.

La ausencia de mediación estatal agrava el panorama

Un punto central que ha irritado a los transportistas es la postura adoptada por la Secretaría de Transporte. Ante la consulta de los gremios, el organismo oficial se desligó de la problemática argumentando que no interviene en las discusiones tarifarias entre privados. Esta desestimación de la mesa de diálogo estatal ha sido leída por el sector como una señal de abandono, provocando que la tensión en los bloqueos escale a niveles preocupantes.

Mientras el sector privado mantiene posiciones irreconciliables, el transporte de cargas sigue siendo la variable de ajuste en un conflicto que amenaza con prolongarse. La falta de un canal de mediación política deja a los transportistas sin alternativas ante el deterioro de su rentabilidad, mientras los camiones siguen frenados a la vera de las rutas, a la espera de una propuesta que, por el momento, parece estar muy lejos de las expectativas del sector.

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