martes 24 de marzo de 2026 - Edición Nº4385

Política | 10 nov 2016

Desechó los rumores de continuidad

Sarghini confirmó que deja la presidencia de la Cámara de Diputados

“Con el fin del período de sesiones ordinarias, está llegando a su fin nuestra tarea en la conducción de la Cámara”, reveló el legislador durante una entrevista exclusiva con ANDigital. Estimó que el Presupuesto 2017 se tratará en sesiones extraordinarias, antes de fin de año, y cuestionó el ritmo de endeudamiento de la Provincia. Extenso balance al cumplirse un año al frente del cuerpo legislativo y el desafío electoral del Frente Renovador en 2017.


LA PLATA-BUENOS AIRES (ANDigital) En un mano a mano exclusivo con ANDigital, el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, Jorge Sarghini, habló de su futuro inmediato y del acuerdo de gobernabilidad; hizo un balance de sus funciones al frente del cuerpo legislativo; la discusión venidera en torno al Presupuesto 2017 y el pedido de endeudamiento, y la perspectiva del Frente Renovador de cara a las elecciones legislativas del próximo año.

Con el proyecto de Presupuesto en debate y el avance de las negociaciones entre la gobernadora María Eugenia Vidal y el líder del FR, Sergio Massa, diversos han sido los rumores y trascendidos sobre el acuerdo de gobernabilidad plasmado en la Cámara de Diputados y la hipotética posibilidad de que se extienda un año más el actual escenario, con el massismo conduciendo el cuerpo legislativo, y la vicepresidencia en manos de Cambiemos.

“Lo desmiento categóricamente. Con nuestra fuerza política, y a partir de una decisión personal, entendemos que con el fin del período de sesiones ordinarias, también está llegando a su fin nuestra tarea en la conducción de la Cámara, entendiendo que hemos cumplido acabadamente con el compromiso que asumimos con la gobernabilidad y con el Gobierno en particular”, aclaró Sarghini y, de este modo, echó por tierra todo tipo de suspicacias.

En tal sentido, explicó que el pacto entre ambos espacios “es parte de una decisión que nosotros tomamos desde el primer día, tras el resultado electoral” en 2015, y amplió: “Con el acuerdo de gobernabilidad se institucionalizaron los cuerpos legislativos entre nuestra fuerza y Cambiemos, no lo tomamos con carácter especulativo”.

“La gente nos puso en el lugar de ser una oposición constructiva”, argumentó y, como parte de su análisis, mostró el agrado de que haya “sectores del Frente para la Victoria que están entrando en este esquema de razonamiento, donde entienden que tienen que dar vuelta una página y no pueden oponerse de manera frontal al Gobierno”.

El primer año de gestión de Vidal estuvo signado por un interés de la Provincia en obtener una serie de leyes de emergencia que marcaron el pulso de la convivencia legislativa: “Por experiencia, creemos mucho menos que las leyes de emergencia solucionan los problemas”, indicó Sarghini, aunque reconoció que “la Provincia siempre ha tenido leyes de emergencia y somos consecuentes con que Vidal ha heredado el peor gobierno de la historia democrática de  la provincia de Buenos Aires (N. de la R.: se refiere al de Daniel Scioli, en el período 2007-2015) y, si pide una emergencia en particular, uno sabe que eso sólo no resuelve los problemas, pero está bien acompañarla”.

A fines del mes mayo, la Legislatura bonaerense vivió uno de sus días más difíciles. Con media sanción del Senado, la Cámara Baja se aprestaba a aprobar la Ley de Emergencia Administrativa y Tecnológica, una iniciativa que desde el sector gremial era señalada como el caldo de cultivo para la precarización de los trabajadores públicos.

“La emergencia que menos creíamos que iba a resolver los problemas era la Administrativa, y fue la que se votó con más conflictos”, recordó el titular de Diputados, y detalló en profundidad la trama de intencionalidades detrás de aquella escandalosa sesión: “Quedó demostrado que no se cumplió lo que decían sectores gremiales y no gremiales que vinieron a prender fuego esta Legislatura”, matizó.

¿Fue ese el momento más complejo?

“Fue el momento más tenso, indeseado, porque creo que hubo sectores de la oposición que quisieron que ese conflicto, que había llegado a las mismas puertas de la Cámara, entrara al recinto”, relató, y ratificó su determinación en aquel momento de tratar con celeridad la ley: “Esa fue la decisión por la cual decidí votar de la manera en que se votó. Ahí ya no valía la letra de la ley, sino la responsabilidad de quien tiene que conducir el cuerpo”.

Al rememorar los condicionantes de la tumultuosa jornada, puso de manifiesto la existencia de “fuerzas de la oposición, que incluyeron expresiones gremiales, que encontraron el primer  hecho que podía unificar para pararse frente al Gobierno provincial, que no explicó ni defendió la ley como era debido”.

¿Qué balance realiza de este año como máxima autoridad de la Cámara de Diputados bonaerense?

“El balance es positivo. Todo lo que el Gobierno pidió, marcando cuál era la hoja de ruta de su gestión en la búsqueda de solución de los problemas, lo tuvo. Tal vez no lo tuvo tal cual lo pidió, porque ninguna ley salió como entró”, expresó.

Y detalló: “A mi entender, todas las leyes que salieron mejoraron con el consenso. Desde la Ley de Presupuesto, que quedó claro que el pedido de endeudamiento era un exceso porque se pudo financiar con el endeudamiento que finalmente la Legislatura aprobó. Teníamos razón como cuerpo”.

También celebró el avance de diferentes iniciativas impulsadas desde su espacio, que también fueron respaldadas por el oficialismo. “Nuestra fuerza política, en un esfuerzo mayor, pudo sacar leyes de Reforma Política, el fin de las reelecciones indefinidas y la paridad de género”, enumeró, y remarcó que “desde la conducción de la Cámara se generaron las condiciones para que las otras fuerzas políticas pudieran tratarlos proyectos que pretendían”.

“Asumimos un fuerte compromiso de gobernabilidad para conducir una Cámara en minoría y entiendo que ese compromiso está cumplido”, contempló.

Presupuesto 2017 y endeudamiento

En otro pasaje de la entrevista con ANDigital, Sarghini se refirió al proyecto de Presupuesto 2017 y al nuevo pedido de endeudamiento, y no ocultó sus críticas y diferencias en torno a los montos de deuda expuestos por Vidal, que rozan los 60 mil millones de pesos, al tiempo que alertó por el riesgo que conllevaría para la Provincia continuar con el actual ritmo de endeudamiento.

“Si nosotros hubiéramos acompañado el endeudamiento que el Gobierno pidió en 2016, y de este año acompañáramos la totalidad de lo solicitado, estaríamos entrando en un sendero muy complejo respecto a las posibilidades de financiamiento y de crecimiento de la deuda en la Provincia, con una aceleración para nada deseable”, advirtió.

Puso de manifiesto en ese caso que “aún el aprobado y el que potencialmente se puede aprobar, enciende una luz amarilla respecto a 2018 de continuar este camino”, ya que “estamos discutiendo el presupuesto 2017, por lo tanto ya estamos abordando los gastos ejecutados en la mitad del período de gobierno”.

Con signos de preocupación, admitió que “en el ritmo del endeudamiento vemos un problema, una luz amarilla habiendo hecho el recorte que se hizo el año pasado y los que se hagan este año”, y esgrimió que “sería una luz anaranjada si hubiésemos votado lo que nos pidieron y lo que este año nos piden”.

En materia específica del proyecto, consideró que “hay un pedido de endeudamiento de 8 mil millones de pesos para pago a proveedores que repite lo que ya se votó el año pasado” y, de manera categórica, manifestó: “No hay ninguna posibilidad de que eso sea aprobado”.

“Salvo endeudamientos específicos que vienen con financiamiento atado a una obra, el Presupuesto se financia con la recaudación propia, la Coparticipación Federal, más el endeudamiento”, graficó, y puntualizó: “El endeudamiento es déficit más vencimiento de deuda. Esos 8 mil millones son impensados. Le pusieron el anzuelo de que son coparticipables para ver si lo votamos de vuelta. No merece ni discusión”.

De igual modo, condenó el pedido de deuda para paliar el déficit de la Caja Previsional del Banco Provincia: “La Provincia no puede seguir emitiendo deuda para cerrar un déficit histórico del Banco Provincia, que no tenemos todavía en claro. Nunca nos explicaron qué pasó con la caja y finalmente no se aprobó el año pasado”, sostuvo.

Para reafirmar su posición, manifestó que, al encontrarse este año el Banco declarando utilidades, “debiera capitalizar su principal accionista, que es el Estado provincial, y con ese equivalente la Provincia podrá saldar la deuda que pueda tener con el Banco por la Caja Previsional”.

¿Puede presentarse una coyuntura de debate similar a la del año pasado?

“Es lógico que el debate tenga complejidad, por algo se la llama la 'Ley de leyes'. Cuando los legisladores son la expresión del poder territorial, con la discusión en la Legislatura alcanza”, conjeturó y, en su lectura del actual mapa político de la Cámara de Diputados, Sarghini explicó que “por la lógica con la que el FpV eligió a sus legisladores en el pasado, no hay un claro alineamiento entre los intendentes y los parlamentarios”.

De acuerdo a su criterio, “el Gobierno exagera en la búsqueda de acuerdos con los intendentes por fuera de la Legislatura”, lo que obliga a la conducción del cuerpo a “entender e interpretar la complejidad y buscar la síntesis”.

De todos modos, y con profundo sesgo de sinceridad, admitió: “Observo que todavía falta una vuelta de discusión porque hay que conciliar intereses. Votar el Presupuesto y no el endeudamiento es no votar la ley, porque el Presupuesto entero se financia con endeudamiento y para eso hacen falta los dos tercios de los legisladores, que requiere un consenso importante”.

Ante la falta de consensos necesarios para avanzar con la aprobación de la Ley de leyes, y si bien evitó poner plazos, Sarghini estimó que el tratamiento sea en diciembre. “Veo posibilidades de que sea tratado en sesiones extraordinarias, antes de fin de año”, pronosticó.

El armado de cara a 2017

Con el 2017 a la vuelta de la esquina y los comicios legislativos que definirán en parte la suerte del oficialismo, como así también de la oposición, Sarghini trazó un análisis de las distintas fuerzas políticas y cuál es el desafío que asume el Frente Renovador.

En ese marco, conjeturó que “el kirchnerismo va camino a ser una expresión minoritaria que la conformará también un sector minoritario del peronismo, con otras fuerzas políticas que se presumen de izquierda”, al tiempo que mencionó a “otro sector del peronismo que quiere dar vuelta la página del kirchnerismo, pero que no tiene liderazgos claros y que debe procesar el haber acompañado al kirchnerismo hasta la derrota”.

“Después, hay un sector del peronismo que expresamos nosotros mayoritariamente dentro de nuestra fuerza, pero que no es exclusivamente peronista, y que ya hace tiempo le dijimos basta al kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires”, expuso, en alusión a la matriz justicialista del massismo.

Diferenciándose del justicialismo y el kirchnerismo duro, y para concluir, Sarghini evidenció que la apuesta del FR es “seguir ampliando nuestra base para presentarle al electorado una propuesta superadora, con marcado compromiso de gobernabilidad”. (ANDigital)

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