21 Oct. 2021 | 02:14
21 Oct. 2021 | 02:14
Judiciales

Sigue el juicio por el horrendo crimen de la pequeña Mía: “Su cuerpito hablaba de todas sus lesiones”

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  • Este miércoles declararon dos de los doctores que atendieron a la pequeña, la madre y la expareja de uno de los imputados. Un hecho incalificable que prevé una pena de perpetua.

    La pequeña víctima del aberrante hecho.
    La pequeña víctima del aberrante hecho.

    LA PLATA-BUENOS AIRES (ANDigital) A siete años de un brutal crimen que conmovió a La Plata y toda la región capital, este martes comenzó el juicio por la muerte de Mía Aguirre, la niña de apenas tres años de edad que ingresó en muy mal estado al Hospital de Niños “Sor María Ludovica” y falleció al poco tiempo producto de los golpes infringidos presuntamente por dos de sus familiares.

    En el banquillo de los acusados se sentaron su madre, Cecilia Cabrera, y su padrastro, Sergio Argañaráz, ambos imputados por “homicidio doblemente calificado por el vínculo y la alevosía, y abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado, todo en concurso real”, que prevé la pena de prisión perpetua.

    Este martes le tocó el turno de declarar ante el Tribunal Oral en lo Criminal I de La Plata a la abuela de la pequeña, Roxana Alegre, particular damnificada representada por el abogado Matías Pietra Sanz, y los médicos que atendieron a la víctima. Mientras que este miércoles atestiguaron otros profesionales de la salud, efectivos de la Policía Bonaerense, una médica forense, la madre y la ex pareja de Argañaráz.

    De acuerdo a la investigación, el 20 de agosto de 2014 la pequeña había sido trasladada al Hospital Larraín de Berisso con un paro cardiorrespiratorio. Su madre argumentó en ese momento que se había atragantado con la comida pero cuando los médicos revisaron a la menor observaron que tenía hematomas en la cabeza, el abdomen y en los cuatro miembros, además de fracturas de cúbito y radio izquierdo, y fractura costal derecha.

    Luego de ser atendida la reanimaron, la intubaron y la trasladaron al Hospital de Niños, donde falleció. En los estudios que se le practicaron se descubrió también que tenía signos de abuso sexual. Tanto su madre como la pareja, quienes residían en Los Talas, fueron detenidos de inmediato ya que la víctima convivía con ellos desde abril del 2014.

    Según entiende la representante del Ministerio Público, Silvina Langone, “la menor Mía Aguirre de tres años de edad sufrió maltratos físicos entre abril y el 20 de agosto de 2014 cuando convivía con su progenitora y el concubino de ésta. Sin poder precisar la fecha exacta, el concubino de su madre la abusó sexualmente, accediéndola carnalmente vía anal, sin que su progenitora lo evitara y el 24 de septiembre falleció a consecuencia del abuso”.

    En su declaración de este miércoles una de las doctoras que atendió a Mía en el Hospital de Niños, Carolina Taffi, acreditó los dichos de los testimonios de este martes en los que se sostenía que la menor había llegado con varios hematomas en todo el cuerpo, algunos recientes y otros provocados en momentos previos al día de la internación.

    “Yo hacía segunda residencia y rotaba en terapia intensiva. No me puedo olvidar del caso porque fue impactante. El cuerpo de la nena hablaba de todas las lesiones que tenía. Hemos visto mucha lesiones, hematomas, pero ella tenía todo junto. Después de internarla hicimos la denuncia a la Policía porque estábamos seguros del maltrato infantil, hasta pensamos que no no iba a ir ningún familiar al hospital. Pero después llegó la madre y su pareja. Ellos dijeron que había estado comiendo, se atragantó, le hicieron respiración boca a boca y la llevaron al hospital”, expresó Taffi en su declaración ante el Tribunal.

    Además, contó que tras hacerle el examen físico completo descubrieron que tenía un hematoma perianal y una fisura anal: “Eso se produce cuando intentan introducir un objeto muy grande en el orificio anal. Suponemos que fue abuso sexual”, sostuvo.

    A su vez, remarcó que “había hematomas viejos, de meses. Todos ellos ocurrieron en distintos momentos. Vimos que el último hematoma habría sido el perianal, el cual tenía un color rojizo. Este caso lo recuerdo por lo semejante que fue y el impacto que me provocó”.

    Consultada por el abogado Pietra Saenz si las heridas se condicen con lo que relataron los padres, que supuestamente le había realizado maniobras de reanimación, la doctora lo negó y agregó que en la radiografía “no saltó que se haya atragantado”.

    Otro de los profesionales de la salud que declaró constató que la menor “tenía una lesión con región anal y hematomas alrededor del orificio anal. Hicimos tratamientos habituales para estos casos y sospechamos abuso y maltrato infantil, por eso dimos aviso a la Policía, por obligación legal”.

    El hombre contó que “la familia llegó 10 horas después. Me acuerdo del caso porque fueron detenidos adelante mío. No estamos acostumbrados a que sucedan estas cosas. La nena tenía hematomas en sus miembros, torso, cabeza, una lesión en la cola y orificio del ano, una fisura y hematomas alrededor”.

    “Ellos dijeron que la nena se había ahogado, la encontraron como muerta en la cama y ahí la llevaron al hospital, y antes le habían hecho reanimación, pero esos hematomas no se condicen con una reanimación sino que se producen por traumatismos”, remarcó.

    En tanto, uno de los testigos que estuvo en el allanamiento a la vivienda de calle 82 y Ruta 36, donde ocurrieron los hechos, expresó: “Me acuerdo que era un descampado. Entramos a la casa y vi que había sangre en el tacho de basura. Cuando fuimos a la pieza matrimonial estaba la cama revuelta. En el lavarropas había ropa con sangre”.

    Otra testigo que declaró este miércoles fue Lorena Emilia Palomeque, esposa legal y separada de hecho del imputado, quien explicó que estaba en su casa cuando Algañaráz la llamó para que fuera a ayudarla con la niña: “Cuando llegué estaba en la cama y le sacaron comida de la boca. Después llegó la policía y se llevó a la nena al hospital”, contó la mujer que tiene seis hijos con el imputado.

    Por último, María Ester San Pedro, mamá del imputado, declaró: “Estuve con ellos en el momento que se ahogó la nena. Fui a verla y me dijeron que estaba descompuesta. Mi hijo le hizo reanimación”.

    Pero el abogado querellante pidió que se diera lectura a la declaración que San Pedro había hecho en la Comisaría, la cual había dicho que a la reanimación la había hecho ella, ya que había trabajado en un hospital y sabía cómo hacerlo. La mujer negó haber declarado eso ante la Policía el día del hecho. (ANDigital)

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