30 Nov. 2020 | 14:37
30 Nov. 2020 | 14:37
Conmovedor caso en Gran Bretaña

Tiene 13 años y logró imponer su derecho a morir

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  • Hannah Jones se negó a recibir un trasplante de corazón luego de innumerables tratamientos contra la leucemia que padece. Respetarán su deseo y viviría hasta la Navidad.
    • Escrito por ANDigital

    GRAN BRETAÑA, Noviembre 12 (ANDigital) Una niña británica de 13 años gravemente enferma logró imponerse a una clínica que quería implantarle un corazón nuevo en contra de su propia voluntad.


    La clínica en Hereford, en el oeste de Inglaterra, decidió no seguir adelante con la disputa legal ante el Tribunal Superior. Hannah Jones puede morir ahora en el seno de su familia, informaron ayer los medios británicos.

    En la disputa intervino la oficina de protección infantil que, según los padres de la menor, amenazó con quitarles la custodia de Hannah para que la clínica pudiera llevar a cabo el trasplante.

    Pero la niña, que tiene un agujero en el corazón, asegura que prefiere morir con dignidad, señaló. La familia fue informada de los riesgos de la operación, que puede acabar con la muerte de la joven paciente.

    "Es indignante que la gente del hospital pensara que no queremos lo mejor para nuestra hija", dijo el padre de Hannah, Andrew Jones, al Daily Telegraph. Su hija sufría mucho ante la perspectiva de ser llevada ante el tribunal, dijo el padre. La familia espera ahora que Hannah pueda vivir hasta Navidad.

    "Me explicaron todo, pero no quería pasar por ninguna operación más. Estaba harta de hospitales y quería ir a casa", relató Hannah al matutino Daily Mirror. A Hannah le fue diagnosticada a los cinco años una rara forma de leucemia.

    Por su dolencia, la niña fue sometida a lo largo de su corta existencia a una decena de operaciones. Tratamientos de quimioterapia lograron la remisión del cáncer, pero los médicos le descubrieron cardiomiopatía, una grave enfermedad en la que el músculo del corazón se inflama y a veces falla.

    Las autoridades de salud aceptaron la decisión tras entrevistar a la niña. "He estado demasiado en el hospital , he tenido mucho trauma", dijo Hannah Jones a Sky News. "No quiero la operación y es mi derecho no aceptarla", agregó.

    Hannah les dijo a sus padres y las autoridades de salud que prefería pasar el tiempo que le queda en casa en lugar del hospital.

    La historia de la niña salió a la luz cuando los padres se quejaron de que funcionarios del hospital habían enviado a un trabajador social a entrevistar a la menor por su decisión.

    La familia recibió una llamada telefónica en la que se le dijo que el hospital tomaría acciones legales si ellos no llevaban a Hannah al hospital, dijo la madre, Kirsty Jones.

    "Nos llamaron el viernes por la noche y dijeron que si no la llevábamos iban a venir a buscarla. Aun así nos negamos", dijo Jones.

    Funcionarios del hospital explicaron que es parte del procedimiento normal asegurarse de que tanto el menor como los padres entienden las consecuencias de su decisión. (ANDigital / AP, DPA)

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