jueves 22 de febrero de 2024 - Edición Nº3624

Policiales y Judiciales | 16 nov 2023

El expediente y la autopsia a las que accedió

Los detalles del fallido plan criminal de un remisero de La Plata

La noche del 6 de octubre del 2018 Gabriel Landívar fue a la casa de su ex dispuesto a torturarla junto a su nuevo novio. La falsa escena sexual montada en el lugar y los macabros hallazgos de los investigadores.


LA PLATA-BUENOS AIRES (ANDigital) “Ahora si empezó la fiesta”, fue la frase con la que Gabriel Landívar, de 64 años de edad, irrumpió en la noche del 6 de octubre del 2018 en la casa de su ex, identificada con las iniciales SR, la mujer con la que tuvo dos hijos y de quien llevaba más de 4 meses separado. Ella logró salir con vida, pero la despertar lo hizo junto al cuerpo sin vida de la víctima fatal: Fernando Waldemar Torres Guerra, su actual pareja, de 49 años.

SR había invitado a su nuevo novio a su casa de las calles 140 y 49, en la localidad de Los Hornos, y era la 1 de la madrugada cuando Landívar ingresó de manera intempestiva, con un arma de fuego en la mano y un bolso, con lo que para la Justicia buscaba perpetrar un doble crimen y salir impune montando una escena sexual: “Miraba series de asesinos en Netflix, como Dexter, y últimamente se la pasaba mirando El Marginal, también me dijo que había trabajado en inteligencia”, contó SR ante el Tribunal Oral Criminal Nº 3, donde desde este lunes se ventilan detalles del suceso ante los ojos de un jurado popular que decidirá la suerte del acusado.

ANDigital accedió al expediente y a los elementos de prueba que obran en la causa. Los elementos incautados en el lugar del hecho van en línea con la declaración que hizo SR. Su testimonio se extendió durante más de tres horas y dio precisiones de modo, de tiempo y de lugar.

Un gel íntimo, una carabina, una picana, consoladores, precintos plásticos, una manguera, un babydoll y una bolsa de nylon utilizada para hacer “submarino seco”, fueron los elementos descriptos por la víctima y hallados por la policía en la escena.

Mientras la pareja cenaba pizza, la irrupción de Landívar cortó el aire, Fernando Waldemar Guerra fue humillado antes de ser asesinado, y bajo amenaza de muerte Landívar obligó a SR a maniatarle las manos a la silla de ruedas de la que se valía para movilizarse.

El agresor utilizó la picana para amenazar a ambos y con frases como “no le funciona la p….” y “me cambiaste por éste” se burló de la pareja. Intimidado y atormentado por la situación, Fernando se orinó. Así lo contó la denunciante, quien se quebró en llanto en la sala de audiencias al recordar la secuencia: “Landívar me agarró de los pelos y me quería obligar a que le practique sexo oral adelante de Fernando”, le explicó la mujer a los jurados. Luego comenzaron las maniobras de “submarino seco”, con una bolsa de nylon envolvió la cabeza de Guerra y utilizó una manguera para conectarla a una salida de gas: “Cuando la bolsa se quedaba sin aire se la sacaba de la cabeza y luego se la volvía a colocar, lo hizo cuatro veces”, explicó SR.

La escena se dio en la cocina, afuera quedó estacionado el auto rojo de Fernando y tras dejar inconsciente a SR, Landívar se retiró del lugar; antes de hacerlo sustrajo pesos uruguayos de la billetera de Waldemar Guerra, dinero que fue hallado horas más tarde en poder del acusado, cuando fue detenido.

Landívar pasa sus días en la Unidad Penal Nº 9 de La Plata, ubicada en Villa Elvira, y los abogados que lo defienden son Gonzalo Del Alba y Juan Pablo Marti, quienes intentan probar que actuó bajo emoción violenta.

En tanto, para la Fiscalía que impulsa la acusación a cargo de Victoria Huergo, el caso está claro: Landívar premeditó un plan criminal del que intentó salir impune, aunque se vio trunco porque SR logró despertar a la mañana siguiente y contar lo sucedido; de no haber pasado eso el escenario quizás hubiese sido otro.

En el juicio aún resta debatir si hubo o no suministro de sustancias para ambos y en qué dosis se habría dado ese presunto envenenamiento. Este será otro de los puntos claves para probar la acusación contra Landívar.

La autopsia

Mientras el juicio continúa en el fuero penal de La Plata, se revisan y debaten las circunstancias que provocaron la muerte del ciudadano uruguayo en el barrio de Los Hornos, los forenses elaboraron un detallado documento al que ANDigital tuvo acceso.

Los médicos de la Policía Científica Javier Ricardo Grubisa y Santiago Paredes examinaron el cuerpo de Waldemar Torres Guerra e iniciaron su informe unas 12 horas después del crimen. Para marcar una de las lesiones claves halladas en el cuerpo de la víctima, los investigadores volcaron al expediente una imagen ilustrativa.

Los peritos informaron que sobre el cuello de Fernando no había marcas: “La ausencia de signos de violencia externa a nivel cervical se puede deber a que el elemento compresor fue lo suficientemente blando como para no impactar trauma en la superficie de la piel. Se hallan los signos típicos de las asfixias (Síndrome Asfíctico)”, se lee en una de las conclusiones volcadas al documento oficial al que accedió este medio.

Los forenses agregaron que: “Se evidencia plano muscular superficial, donde se ve hematoma e infiltrado hemático en el tado medial del músculo esternocleidomastoideo derecho (próximo a su inserción en la clavícula), ubicado específicamente entre este músculo, la tráquea y músculos infrahioideos, y superficial al paquete vásculonervioso derecho del cuello. A su vez, infiltrado hemático de cara interna del músculo esternocleidomastoideo izquierdo, próximo a su inserción en clavícula”, indicaron.

Por último, concluyeron que “la muerte de quien en vida fuera Fernando Waldemar Torres Guerra se produjo por asfixia mecánica por compresión cervical externa”, el resultado es compatible con la asfixia con un elemento blando, como lo fue la bolsa de nylon sumado a la inhalación del gas que dejó a la víctima Waldemar sin oxígeno. (ANDigital)

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