El domingo 31 de diciembre pasado caducó el decreto 911/2021, que prohibía la exportación de los denominados “cortes populares”, como asado (con y sin hueso), vacío, falda, matambre, tapa de asado, nalga y paleta, y de ese modo se habilitan las ventas exteriores de este tipo de carne que forman parte primordial de la mes de los argentinos.
Es el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) el organismo encargado de habilitar los procedimientos para permitir la exportación de todos estos cortes de carne vacuna, tanto en su estado fresco, enfriado o congelado.
Ahora bien, la medida implica un más que probable impacto del valor de estos cortes en las carnicerías, y por ende en la mesa de los argentinos, que en todo el 2023 sufrió incrementos de casi el 400 % en lo que a este producto implica.
Es que con el cese del decreto en cuestión también deja de tener efecto la diferenciación para la exportación de la “vaca China”, que son animales que nunca se consumieron en el mercado local y que forman parte del gusto gastronómico del gigante asiático, y que incluye a animales de tipo C y D y a toros.
En suma, se podrán enviar reses enteras, medias reses, cuarto delantero con hueso, cuarto trasero con hueso, medias reses incompletas con hueso y cuartos delanteros incompletos con hueso al exterior, ue hasta ahora estaba prohibido, lo cual indudablemente mejorará la recaudación por la venta de estos productos, pero con certeza impactará negativamente en los bolsillos de los consumidores locales.