sábado 13 de julio de 2024 - Edición Nº3766

Política | 17 ene 2024

Suiza

Milei en Davos: adulación a empresarios y rechazo a la intervención estatal

El Presidente de la Nación sostuvo que la “justicia social no aporta al bienestar general”. También atribuyó el fracaso de Argentina a que “abandonó el modelo de la libertad hace 100 años”.


El presidente de la Nación, Javier Milei, expuso este miércoles el Foro Económico de Davos, con un fuerte mensaje de rechazo a todo tipo de intervención estatal y aseveró “el capitalismo de libre empresa es la única herramienta que tenemos para terminar con el hambre, la pobreza y la indigencia a lo largo y a lo ancho de todo el planeta”.

En primera instancia, el mandatario opinó que “Occidente está en peligro porque sus líderes fueron cooptados por una visión que conduce al socialismo y a la pobreza”.

“Buena parte de las ideas aceptadas en Occidente son variantes colectivistas, ya sea que se declamen comunistas, fascistas, nazis, socialistas, socialdemócratas, keynesianos, progresistas, populistas, nacionalistas o globalistas. En el fondo no hay diferencias sustantivas, todos sostienen que el Estado debe dirigir la vida de los individuos”, enumeró el expanelista televisivo.

Además, sostuvo que el dogma de izquierda “atacó al capitalismo por una cuestión de moralidad” y aseguró que la “justicia social no aporta al bienestar general”.

En otro pasaje de su mensaje, el jefe de Estado subrayó que el capitalismo es un sistema político y económico “justo y moralmente superior”, cuya implementación llevó al mundo actual a ser “más rico, libre, pacífico y próspero que en cualquier otro momento de la historia”.

También juzgó que un “empresario exitoso es un héroe”, además de ser “un benefactor social”. Acto seguido, reclamó a los economistas “neoclásicos que salgan de la caja” y alertó que “el feminismo radical genera intervencionismo”.

“Inexorablemente, por desconocer el mercado, cada vez que quieren solucionar lo que consideran un fallo, estarán abriendo las puertas al socialismo y condenando a las personas a la pobreza”, advirtió.

Al referirse a la Argentina durante su discurso, el Presidente aseguró que desde que el país “abandonó el modelo de la libertad hace 100 años”, los ciudadanos son “más pobres”.

También exhortó a los empresarios del mundo a que “no cedan al avance del Estado” porque “no es la solución, sino el problema en sí mismo”.

“Venimos a invitar a los países de Occidente a retomar el camino de la libertad. No se dejen amedrentar por la casta política y los parásitos que viven del Estado. Que nadie les diga que su ambición es inmoral. El Estado no es la solución, el Estado es el problema mismo, ustedes son los verdaderos protagonistas de esta historia y sepan que a partir de hoy cuentan con Argentina como un aliado incondicional ¡Viva la libertad, carajo”, remató.

Demonización del aborto, de la agenda ambiental y del feminismo

Durante su intervención en el Foro de Davos, Milei calificó como “tragedia” al aborto y lo incluyó dentro de una serie de políticas que el socialismo ha logrado instalar en países que desarrollan el capitalismo.

“Otro de los conflictos que los socialistas plantean es el del hombre contra la naturaleza. Sostienen que los seres humanos dañamos el planeta y que debe ser protegido a toda costa, incluso llegando a abogar por mecanismos de control poblacional o la tragedia del aborto”, explicó.

En otro tramo de su discurso ante el World Economic Forum, afirmó que “lo más cruel de la agenda ambiental es que los países ricos, que se hicieron ricos explotando legítimamente sus recursos naturales, ahora pretenden expiar sus culpas castigando a los países más pobres e impidiéndoles desarrollar sus economías por un presunto crimen que no cometieron”.

“Lamentablemente, estas ideas nocivas han pregnado fuertemente en nuestra sociedad. Los neo-marxistas han sabido cooptar el sentido común de occidente”, evaluó y fijo que “lograron esto gracias a la apropiación de los medios, de la cultura, de las universidades y si, también, de los organismos internacionales. Este último caso es el más grave tal vez, porque se trata de instituciones que tienen enorme influencia en las decisiones políticas y económicas de los países que integran esos organismos multilaterales”.

Y en el restante apartado, reflexionó: “Dado el estrepitoso fracaso de los modelos colectivistas y los innegables avances del mundo libre, los socialistas se vieron forzados a cambiar su agenda”.

“Dejaron atrás la lucha de clases basada en el sistema económico para reemplazarla por otros supuestos conflictos sociales igual de nocivos para la vida en comunidad y para el crecimiento económico”, apuntó.

En este sentido, planteó que “la primera de estas nuevas batallas fue la pelea ridícula y antinatural entre el hombre y la mujer. El libertarismo ya establece la igualdad entre los sexos. La piedra fundacional de nuestro credo dice que todos los hombres somos creados iguales, que todos tenemos los mismos derechos inalienables otorgados por el creador, entre los que se encuentran la vida, la libertad y la propiedad”.

“En lo único que devino esta agenda del feminismo radical es en mayor intervención del Estado para entorpecer el proceso económico, darle trabajo a  burócratas que no le aportan nada a la sociedad, sea en formato de Ministerios de la Mujer u organismos internacionales dedicados a promover esta agenda”, finalizó.

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