lunes 20 de mayo de 2024 - Edición Nº3712

Espectáculos | 10 may 2024

Entrevista

Perfumado en la esquina para siempre

“Cuando me dicen un ‘ex Divividos’, yo digo, no, decime un ‘Divividos’. La música queda y somos amigos”, resalta Jorge Araujo ante ANDigital, al hablar de su luminoso paso por la Aplanadora del Rock. Con un sexteto de lujo, el 21 de mayo presenta en Café Berlín su tercer álbum solista “Electro, Carne y Hueso”.


El talentoso baterista Jorge Araujo ultima detalles para lo que será la presentación oficial de Electro, Carne y Hueso, su tercer álbum de estudio. La mixtura entre intimidad, tracción a sangre y música electrónica se verá plasmada en vivo en el Café Berlín de Villa Devoto, el martes 21 de mayo, a las 20.45 horas.

“No tengo idea lo que pueda pasar entre el público y estas canciones. Es incertidumbre pero también un cosquilleo maravilloso, algo que sucede siempre cuando hay algo nuevo”, confiesa el músico en diálogo con ANDigital.

Para la ocasión, estará acompañado por Maxi Larreta en batería; Federico Palmolella en bajo, César Silva en guitarra y Virginia Klammer y Pilar de Ezcurra en coros. “Ya que hay un piano cuarto de cola en la sala y siendo que en la anterior presentación me sentí incómodo que esté ese instrumento tan noble y hermoso y que nadie lo toque, es que invité nada más ni nada menos que a Babu Cerviño”, acota sobre la incorporación del pianista.

“Entre lo electrónico que tiene que ver con este disco y la parte acústica, el concierto tendrá un abanico de colores y timbres alucinantes”, avizora ‘Magoo’.

En una faceta más personal, el exintegrante de Monos con Navajas, Divididos y Gran Martell, justifica su “necesidad” de vivir alejado de las grandes urbes.

“Ya hace más de 20 años que tengo un proyecto de vida en contacto con la naturaleza. En 1997, gracias a Gustavo Lynch, mi primo hermano, termino yendo a Merlo de visita. Él vivía ahí en San Luis con su familia en una casa vieja, en Piedra Blanca, había un arroyo a 20 metros de su casa. Me pareció que era uno de los caminos a seguir y realmente no fue fácil. De allí me alejé unos 15 o 20 kilómetros a un pueblo de 2 mil habitantes, rodeado de bosque nativo, flora, fauna, arroyos, piedras y la vista las  Sierra de Comechingones y el Valle de Conlara”, contextualiza.

En cuanto a su vínculo con la música en general y la batería en particular, Jorge reflexiona: “Una cosa que está buena es primero que nada respetar lo que uno siente que lo apasiona, que le gusta y que le hace bien. En mi casa la música está desde que tengo uso de razón, es una especie de enamoramiento que tuve desde muy pequeño, la melomanía en mí la traigo de muy chico, gracias a mis padres supongo”. 

“Luego empecé a conectar con un instrumento para poder comunicarme a través de la música, eso lo respeté hasta el día de hoy. Ese camino no es fácil, pero si conseguís algo que te apasione, que te acompañe y te contenga; y al mismo tiempo sentir que sos una persona que te estás dedicando, poniendo esfuerzo, evolucionando, a la larga -más allá de las adversidades que aparecen- el balance va a ser muy positivo. Es lo que hoy estoy disfrutando, más allá de los momentos. Una relación muy copada con la vida”, acota músico que ya grabó como solista los discos A un minuto de envejecer (2018) y Cuerpocomoderno (2021).

Al aludir al indeleble vínculo con Divididos, una de las bandas más trascendentes de la escena local, resalta que “habiendo pasado más de 20 años, está tan presente porque fueron cinco los discos que grabamos; una época maravillosa”. 

“Viajamos; grabamos en Abbey Road donde grabaron los Beatles; tocamos en Tilcara junto a músicos de la Quebrada, en conciertos que se vieron en toda Sudamérica; tocamos en el Canal del Beagle con músicos de Ushuaia; cantidad de cosas que sucedieron que no dejan de aparecer aún hoy. Fueron nueve años en los que pasó de todo. Nos hicimos amigos, compusimos un montón de música juntos, que queda en los discos, ese material no vence. Se escucha cada vez más”, acota Araujo, quien dejó su sello en Otroletravaladna, Gol de mujer, Narigón del siglo y Vengo del placard de otro.

Para graficarlo, elige una sencilla y gigantesca anécdota de hace unas semanas: “Viajando en tren, un artista callejero estaba tocando una melodía de Ricardo Vilca y recordé cuando lo conocimos en Tilcara y tocamos por primera vez esa canción. Se grabó, quedó en un disco y por primera vez se escuchó en contextos más urbanos y de rock por llamarlos de algún modo y ahora termina con una flauta traversa y yo escuchándola en el ferrocarril. Fue muy emocionante vivir ese momento”.

“Eso significa Divididos. Cuando me dicen un ex Divividos, ‘no no decime un Divividos’. La música queda, los discos quedan, compartimos tantas cosas... No me molesta que me digan ex, pero no lo siento así, aparte somos amigos, eso es lo más importante”, sentencia.
 

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