lunes 15 de julio de 2024 - Edición Nº3768

Espectáculos | 7 jul 2024

Teatro

¿Puede un cuerpo ser dos tetas?: Eugenia Roces presenta su “Destructivo de un desastre irruptivo”

Esta obra se pregunta y pone de manifiesto ciertos estereotipos puestos sobre el cuerpo y la condición de ser mujer. Por cuatro únicas funciones, se presenta los domingos en Espacio Callejón.


Los domingos de julio, Eugenia Roces presenta en Espacio Callejón la obra performática Destructivo de un desastre irruptivo. La cita es a las 17.30 horas con entradas a través de Alternativa Teatral o en la boletería de la sala (Humahuaca 3759).

Esta obra nace del interés por habitar uno de los tantos fetiches puestos sobre el cuerpo; nace del deseo de querer ser sólo ese fragmento físico, experimentar su exuberancia, su contenido erótico, sus funciones biológicas y simbología cultural.

Habitar el fetiche. Darlo vuelta, ponerle ojos y enseñarle a mirar, darle ritmo para que camine y boca para que pueda gritar el canto contenido de una mujer mil veces habitada, por muchas otras. Tranquilos, son solo un par de tetas mirando.

La pieza -dirigida por la propia Roces- se pregunta y pone de manifiesto ciertos estereotipos puestos sobre el cuerpo y la condición de ser mujer. Utiliza guiños del flamenco que sirven como base para develar un perfil seductor y siniestro, bello y bestia a la vez. Juega con la voluptuosidad del cuerpo y sus partes eróticas, los senos específicamente, generando un meta-relato con el cuerpo como materia de consumo. 

Las tetas se comparan con frutas, que a su vez son su nombre vulgar. Tetas y frutas hablan de lo mismo: del consumo, del cuerpo vendido, comprado, manufacturado, intervenido por químicos. Cuerpo-alimento-consumo es la hipertextualidad que gobierna el relato de la obra.
 

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