sábado 13 de julio de 2024 - Edición Nº3766

Interés general | 10 jul 2024

Salud

El tabaco causa el 16 % de muertes en mayores de 35 años

Esta adicción no sólo es responsable del cáncer de pulmón, sino que tiene un impacto devastador en otras partes del cuerpo, como ser laringe, faringe, boca, esófago, vejiga, riñón y páncreas.


El consumo de tabaco sigue siendo uno de los mayores desafíos de salud pública a nivel global, con consecuencias devastadoras para la salud humana y el bienestar social. Cada año, casi 8 millones de personas pierden la vida debido a enfermedades relacionadas con este producto, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta asombrosa cifra subraya la gravedad de esta adicción y la necesidad de intensificar los esfuerzos para combatir el problema a través de intervenciones efectivas.

Y es que el hábito de fumar incrementa significativamente los riesgos de desarrollar enfermedades cardiovasculares, respiratorias y varios tipos de cáncer, incluyendo el de pulmón, uno de los más comunes a nivel global. De hecho, para concienciar sobre los peligros del consumo de tabaco, se instauró el 31 de mayo como el Día Mundial Sin Tabaco. 

Esta fecha tiene como objetivo educar a la población sobre los riesgos de la nicotina, una droga altamente adictiva debido a los procesos químicos que desencadena en el cerebro, así como promover acciones que incentiven a las personas a dejar de fumar lo antes posible. 

En este contexto, el Instituto de Oncología Ángel Roffo de la Universidad de Buenos Aires proporcionó datos reveladores sobre los impactos del tabaquismo en Argentina, afectando tanto a los fumadores como a quienes están expuestos al humo. 

De acuerdo con la información, aproximadamente el 16 % de las muertes en personas mayores de 35 años están relacionadas con el consumo de tabaco. Además, este hábito puede llevar a padecimientos que afectan significativamente la calidad de vida a largo plazo, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Cabe destacar que el cigarrillo, más allá de ser el principal responsable del cáncer de pulmón, tiene un impacto devastador en otras partes del cuerpo. Los expertos afirman que fumar también puede dañar las células de la laringe, faringe, boca, esófago, vejiga, riñón y páncreas, lo cual, a su vez, puede generar costos elevados si no se tiene contratada un plan de salud adecuado. Adicionalmente, incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de estómago, hígado, mama, útero y leucemia. 

En términos de consumo, el Instituto destaca que entre 2005 y 2018 hubo una reducción del 25 % en el uso del tabaco. A pesar de esta disminución, las cifras actuales muestran que el 35.6 % de los hombres y el 24.6 % de las mujeres siguen siendo fumadores, lo cual sigue siendo un motivo para estar atentos. 

Sin embargo, desde la perspectiva de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) también se destaca la preocupación por el impacto creciente de la industria del tabaco entre los jóvenes, quienes son atraídos no solo por la influencia de modelos a seguir, sino por la percepción de que estos les proporcionan una imagen de madurez y sofisticación. 

Aunado a esto, los productos, convenientemente colocados en kioscos y lugares estratégicos, llaman la atención por sus sabores tentadores, que a menudo se asemejan a golosinas. Además, el atractivo tecnológico de los cigarrillos electrónicos también contribuye a su popularidad entre los más jóvenes, quienes los ven como una opción moderna y avanzada.

En el marco de un estudio reciente titulado “Hábitos y actitudes hacia los productos de tabaco y nicotina entre adolescentes en la Ciudad de Buenos Aires”, se realizó una exhaustiva encuesta que involucró a cientos de individuos de entre 13 y 18 años. 

De los 789 participantes cuyas respuestas fueron consideradas válidas, se exploraron aspectos claves relacionados con el uso y percepción de tabaco y nicotina. Los resultados revelan una distribución equitativa entre géneros, con un 42,1 % de varones, un 55,8 % de mujeres y un 2,1 % identificados con otro género.

La investigación se llevó a cabo en 22 instituciones educativas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tanto públicas como privadas, seleccionadas de manera aleatoria para asegurar representatividad. 

Fue así como se conoció que el 38,7 % de los adolescentes encuestados admitió haber experimentado con tabaco o nicotina en algún momento de su vida.  Por su lado, un 19,4% se identificó como consumidor actual, mientras que un considerable 47,7 % mostró susceptibilidad ante el consumo futuro, indicando que estarían dispuestos a probarlos si se les presentara la oportunidad.

En cuanto al cigarrillo electrónico, los cuales están prohibidos por la ANMAT, el reporte develó la prevalencia del uso y la actitud de los jóvenes porteños hacia estos dispositivos. El 24 % de los encuestados confesó haber experimentado con cigarrillos electrónicos, motivados en gran medida por la atracción hacia la innovación tecnológica, con un significativo 39,7 % manifestando interés en probarlos. Aún más sorprendente es que el 8,9 % continúa consumiéndolos actualmente, desafiando las normativas vigentes, de los cuales el 8,2 % prefieren las versiones saborizadas.

En esa línea, la encuesta determinó que la mayoría de los adolescentes comienzan a experimentar con estos productos entre los 14 y 15 años en la Ciudad de Buenos Aires. En el caso de los cigarrillos tradicionales se adquieren fácilmente en kioscos y estaciones de servicio y los electrónicos suelen circular a través de medios informales, aunque una minoría se consigue mediante compras en línea.

Es importante hacer énfasis en que, a pesar de la percepción entre algunos jóvenes de que los cigarrillos electrónicos son menos dañinos que los tradicionales (32 %), las evidencias científicas y las políticas de salud pública subrayan que existen riesgos asociados con estos dispositivos. 

La estrategia publicitaria y el consumo

Otro aspecto crucial abordado en el informe fue la estrategia publicitaria para la comercialización de estos productos. Según los resultados, el 60,5 % de la exposición a publicidad de tabaco y nicotina entre adolescentes proviene de los medios de comunicación, el 35,9 % a través de redes sociales y el 65,9 % se concentra en puntos de venta físicos.

Este panorama cobra aún más relevancia al considerar estadísticas provenientes de otra investigación presentada por FIC. La misma se centró específicamente en el marketing de productos de tabaco en puntos de venta ubicados en 10 provincias argentinas. Durante el estudio, se evaluaron meticulosamente las estrategias publicitarias implementadas en 512 puntos de venta, incluyendo kioscos, maxikioscos, cadenas de kioscos y estaciones de servicio. 

Entre las provincias encuestadas estuvieron Corrientes, Tucumán, Santiago del Estero, Río Negro, San Luis, Santa Fe, Neuquén, La Pampa, Tierra del Fuego y Ciudad de Buenos Aires. Notablemente, se encontró que el 90 % de estos establecimientos utiliza métodos publicitarios para promover productos de tabaco.

Entre las tácticas más utilizadas se destaca la exhibición directa de productos, empleada por un impactante 87,1% de los puntos de venta analizados. Igualmente, se observó la presencia de carteles promocionales, tanto con logos y marcas como sin ellos, cubriendo un 46,1 % del total. Estas estrategias no solo están diseñadas para captar la atención de los consumidores adultos, sino que también juegan un papel crucial en la formación de actitudes y comportamientos hacia el consumo de tabaco entre los adolescentes.

En medio de todo esto, el estudio aconseja la urgencia de implementar prohibiciones totales de publicidad, abarcando la exhibición de productos en provincias sin legislación específica. Además, se subraya la importancia de establecer mecanismos eficaces de fiscalización y control para asegurar el cumplimiento riguroso de las leyes vigentes.  

 


 

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias