

El exministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, lamentó el achicamiento a su mínima expresión del PRO, fagocitado por La Libertad Avanza, al tiempo que le puso fecha al comienzo de la debacle.
“Esa pérdida de nitidez del PRO y ese riesgo de extinción ya ocurrió y ocurrió hace más de un año. Diría que exactamente ocurrió entre la noche de la primera vuelta, cuando Mauricio Macri anunció que el resultado de Javier Milei era un triunfo del cambio en el búnker de Patricia Bullrich, incorporando de esa manera el proyecto de La Libertad Avanza dentro del del PRO, y se terminó de concretar dos días más tarde en la noche del pacto de Acassuso, cuando Bullrich y Macri acordaron el apoyo del PRO a los hermanos Milei en la segunda vuelta”, explicó en declaraciones a Perfil Radio.
En tanto, aseveró que “todo lo que vino después no hizo más que confirmar eso. El PRO apoyó de manera entusiasta prácticamente todas las iniciativas legislativas de Milei, junto a sus vetos y a las leyes”.
“No puedo más que sentir tristeza por esa situación porque fui parte de ese proyecto durante muchos años. Creo que ahí se atravesó un límite, por lo menos para mí, que hizo que aquel PRO en su esplendor de 2014 hasta 2017, que postulaba una alternativa liberal que incorporaba elementos progresistas, perdiera totalmente esa identidad”, acotó el exfuncionario del Gobierno de Cambiemos.
Asimismo, manifestó que “hoy el apoyo es un apoyo a un proyecto que los propios dirigentes del PRO durante muchos años cuestionaron: el extremismo ideológico, el dogmatismo o el ataque a quien piensa diferente. Lo que pasa es que a veces parece que cuando el que piensa diferente es uno, no importa; pero cuando los que piensan diferente son otros, ya no importa tanto”.
Luego sostuvo que “el error fue haberle otorgado la presidencia del partido a una persona que no representaba el espíritu de aquel cuarteto ilustre que en algún momento había conducido el PRO: Mauricio Macri, Marcos Peña, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal”.
“El pensamiento de Patricia era, ya en 2019, muy diferente. Hoy ella recuerda que no la dejaban hacer lo que ella tenía que hacer, que la criticaban por la represión a las manifestaciones, que Marcos Peña, que Larreta… Me parece que es una historia antigua, pero que ayuda a entender este devenir del proceso”, recapituló Avelluto.
De todos modos, consignó que “lo que eso ya mostraba es que la crisis de identidad del PRO no es algo de ahora, sino que estuvo presente a lo largo de todo el proceso que se inició con la derrota electoral del año 2019, con el alejamiento de Marcos Peña y con el alejamiento de Jaime Durán Barba, que fueron los grandes artífices de esa identidad del PRO. Esa identidad fue la que me convocó a mí o a personajes como yo. Hoy lo veo como una batalla perdida”.
“No es la primera vez que pasa que fuerzas que tienen un peso en el plano ideológico, como fue el caso del PRO, o como fue la UCeDé por derecha o el Frepaso por izquierda, se desfiguran, se invisibilizan y pierden su identidad ante nuevos liderazgos, como el caso de Milei. Les creo a los mileístas cuando dicen que no necesitan al PRO”, prosiguió.
De todas maneras, consideró que “hay distintas categorías. Un caso es el de Mauricio, que tiene afinidades con las ideas de Milei, y distinto es el caso de otros a quienes me he cansado de escuchar que pensaban en contra de las ideas de Milei. Ese oportunismo, esa falta de convicción y ese abandono de las convicciones o su reemplazo por otras, me resulta particularmente llamativo y doloroso, y creo que tiene que ver con permanecer aferrado al poder más allá de los valores, las convicciones y las ideas propias”.
“A veces se escuchan discursos más mileístas entre las filas de gente del PRO, que los que uno puede encontrar muchas veces en las filas del Milei. Entonces, la pérdida de la identidad me parece irreversible. Me genera dolor y obedece a las causas que hemos hablado y seguramente a otras una suma de decisiones desafortunadas”, finalizó.