Ante las recientes declaraciones del gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, quien dijo sentirse amenazado —al igual que los legisladores de su provincia— por respaldar las reformas laborales impulsadas por el Gobierno de Javier Milei, la respuesta de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) fue inmediata y contundente.
Durante una asamblea de delegados celebrada este martes en la sede gremial, Roberto Bonetti, secretario general adjunto de la UOM Seccional Capital, desestimó las acusaciones de violencia y centró su crítica en el impacto social de las medidas oficiales.
“El gobernador Sáenz no debe tener miedo a ninguna acción administrativa ni de violencia en su contra o de sus legisladores. A lo que sí debe temer, y mucho, es al repudio obrero y popular de Salta y de todo el país”, afirmó el dirigente.
En el marco de la organización del paro y la movilización hacia el Congreso, Bonetti vinculó el proyecto actual con intentos fallidos de gestiones anteriores. Según el dirigente, esta reforma “es la misma que intentaron imponer Raúl Alfonsín, Fernando de la Rúa y Mauricio Macri”.
Sin embargo, estableció una diferencia clave respecto al estilo del actual Ejecutivo: “Todos lo intentaron de la misma forma: mediante la corrupción para comprar voluntades. La diferencia de Javier Milei es que no lo hace a escondidas; corrompe a cielo abierto”.
Para la conducción de la UOM Capital, algunos mandatarios provinciales estarían negociando derechos laborales a cambio de beneficios presupuestarios. “Varios gobernadores y senadores buscan sacar ventaja entregando los derechos de los trabajadores a cambio de regalías que no supieron conseguir de otro modo”, denunció Bonetti.
“Piensan que la traición al movimiento obrero será gratis. ¡Sépanlo! Lo pagarán muy caro en las elecciones frente al pueblo argentino”, sentenció el referente gremial.