Pasadas las 15, la Cámara de Diputados de la Nación inició el tratamiento de la reforma impulsada por el Gobierno.
Con el respaldo de bloques aliados como el PRO, la UCR y fuerzas provinciales, el oficialismo alcanzó el quórum necesario para abrir la sesión y avanzar con el debate parlamentario.
Se espera una jornada extensa, con más de 60 oradores anotados y una duración estimada de entre 11 y 12 horas.

El proyecto propone limitar la protección ambiental a los glaciares y ambientes periglaciales que posean una “función hídrica relevante y verificable”.
Además, la iniciativa otorga mayor autonomía a las provincias para definir qué áreas quedan incluidas dentro del inventario nacional.
Desde el Gobierno sostienen que la modificación busca atraer inversiones, especialmente en sectores vinculados al cobre y al litio, en el marco del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
La jornada comenzó con incidentes fuera del Congreso, donde activistas de Greenpeace fueron detenidos tras intentar desplegar un cartel de protesta en un monumento cercano al Parlamento.
Las organizaciones ambientalistas rechazan la reforma por considerar que reduce los niveles de protección sobre zonas clave para el equilibrio ecológico.
Antes de avanzar en el tratamiento del proyecto, sectores de la oposición intentaron introducir mociones vinculadas a denuncias por censura periodística y posicionamientos sobre conflictos internacionales.
Sin embargo, las iniciativas no prosperaron al no alcanzar la mayoría agravada de dos tercios requerida en el recinto.