El Gobierno celebró la aprobación de la modificación en la Ley de Glaciares, una iniciativa que busca flexibilizar las restricciones sobre actividades productivas en zonas cordilleranas y potenciar inversiones, especialmente en minería.
Desde Balcarce 50 remarcaron el acompañamiento de aliados parlamentarios y defendieron la necesidad de “ordenar” el marco normativo vigente, al tiempo que apuntaron contra sectores ambientalistas a los que calificaron como “empecinados” por oponerse a la iniciativa.
De acuerdo a lo esgrimido por la Casa Rosada, se trata de una “reforma histórica, que aclara con precisión científica que se debe continuar protegiendo los glaciares y las geoformas del ambiente periglacial que cumplen funciones hídricas, permitiendo, en función de evaluaciones técnico-científicas provinciales, la explotación de los minerales en los terrenos que estaban mal catalogados como glaciares y no formaban parte del objeto protegido de la ley".
La Oficina del Presidente advirtió que la legislación vigente “era confusa y generaba interpretaciones absurdas que prohibían actividades mineras en general, incluso donde no había nada que proteger”.
En igual tesitura, indicó que “eso llevaba a conclusiones contrarias al artículo 41 de la Constitución (utilización racional de los recursos naturales) y al dominio originario de las provincias (artículo 124)”.
“Estos cambios comprenden un reclamo histórico de las provincias integrantes de la Mesa del Litio (Catamarca, Jujuy y Salta) y de la Mesa del Cobre (las mencionadas, Mendoza y San Juan)”, citó el oficialismo y destacó que “la reforma aprobada les devuelve a las provincias la competencia que les corresponde como legítimas titulares del dominio originario de sus recursos, permitiéndoles identificar, proteger y administrar sus reservas hídricas de manera eficiente, técnica y realista”.
Acto seguido, expuso que “al eliminar las distorsiones ideológicas y las trabas artificiales que impedían el progreso”, los cambios introducidos “reafirman que el cuidado genuino del ambiente y el crecimiento económico no son enemigos, sino motores complementarios de una Nación libre y próspera”.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) April 9, 2026
Luego habló de “intentos de interferencia de organizaciones extranjeras que fracasaron” y dijo que “los ecologistas empecinados en impedir el progreso de la República Argentina volvieron a perder”.
Planteó que “las agendas que buscan impedir el progreso de los argentinos encontraron en este Gobierno su mayor enemigo”.
El Presidente les agradeció “a los diputados y senadores que acompañaron esta reforma” y expresó “un especial reconocimiento a los gobernadores Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta) y Alfredo Cornejo (Mendoza), así como a la secretaria Legal y Técnica de la Nación, María Ibarzabal Murphy; al secretario coordinador de Minería y Energía, Daniel González y al secretario de Minería, Luis Lucero, y sus respectivos equipos, quienes, en conjunto, trabajaron durante un año en la elaboración y redacción de esta reforma”.
Chile, con la misma cordillera, genera 30 veces más que lo que generamos nosotros en minería. Todo porque estamos abrazados a los ambientalistas idiotas extremos. pic.twitter.com/QeydeWlCDu
— La Libertad Avanza (@LLibertadAvanza) April 8, 2026
Finalmente, La Libertad Avanza habló de un “esfuerzo coordinado que permitió alcanzar un marco normativo claro, federal y técnicamente sólido” y consideró que, a partir de ahora, la Argentina “vuelve a tener un verdadero federalismo ambiental y una política inteligente y soberana para la explotación de sus recursos”.