La Confederación General del Trabajo (CGT) advirtió sobre un clima social “caliente” en la Argentina y no descartó avanzar con un nuevo paro general, en un contexto de creciente tensión con el Gobierno de Javier Milei. al calor de la crisis económica que golpea principalmente a las clase trabajadora.
El cotitular de la central obrera, Cristian Jerónimo, se refirió a la situación económica y social del país y confirmó la movilización convocada para el próximo 30 de abril, en el marco del Día del Trabajador.
“Estamos en un momento muy difícil del mundo del trabajo. Los trabajadores no la están pasando bien, se están perdiendo muchísimos puestos de trabajo, hay cierre de empresas”, sostuvo Jerónimo en declaraciones radiales, donde además explicó que “tenemos que hacernos escuchar y mostrar el descontento que hay en la sociedad con este proceso político y económico”.
En relación al rumbo del Gobierno nacional, el dirigente sindical fue crítico: “Si este es el rumbo, no estamos de acuerdo. Es un ajuste feroz sobre la espalda de la ciudadanía argentina”. En ese sentido, remarcó que “no hay salario que alcance, el costo de vida es altísimo y el endeudamiento de las familias es terrible”.
Asimismo, el secretario general del Sindicato de Empleados de la Industria del Vidrio y Afines de la Argentina (SEIVARA) se refirió al vínculo con el Ejecutivo y fue categórico: “No hay diálogo”.
También planteó que queda demostrado que “a este Gobierno no le interesa dialogar, no le interesa escuchar, y solamente se basa en su metro cuadrado”. No obstante, expresó su expectativa de que la situación pueda revertirse: “Ojalá el Gobierno entienda que un país se construye con diálogo y consenso”.
El dirigente destacó el avance judicial impulsado por la CGT. “Tuvimos un fallo favorable en el fuero laboral que rechazó 82 artículos que eran totalmente inconstitucionales”, afirmó, al tiempo que señaló que la normativa “avasalla derechos colectivos e individuales de los trabajadores”.
Del mismo modo, advirtió sobre el impacto de las políticas económicas en el aparato productivo, al dar cuenta que “la matriz productiva en Argentina se está destruyendo. La apertura indiscriminada de importaciones está afectando a un montón de industrias y todos los días hay empresas que cierran”.
En esa línea, sostuvo que la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores ronda “entre un 26 y un 30 por ciento”, según estimaciones de asesores económicos vinculados al sector.
Jerónimo también alertó sobre la situación del sistema de salud: “Las obras sociales ya prácticamente no pueden cubrir más prestaciones”, y reclamó medidas urgentes ante lo que definió como un “desfinanciamiento” del sector.
Por otro lado, cuestionó la intervención del Gobierno en las negociaciones salariales: “Hay un cepo a la discusión paritaria. Lo que reclamamos son paritarias libres”.
Finalmente, al ser consultado sobre la posibilidad de nuevas medidas de fuerza, el dirigente no descartó un endurecimiento del plan de lucha: “No descartamos nada. El clima social cada vez se calienta más porque la gente no la está pasando bien”.
La movilización convocada por la CGT para el 30 de abril se enmarca en una jornada de protesta y conmemoración por el Día del Trabajador, en un contexto que desde el sindicalismo califican como “crítico” para el empleo, los salarios y las condiciones de vida.