miércoles 15 de abril de 2026 - Edición Nº4407

Economía | 15 abr 2026

CRISIS EN EL MERCADO LABORAL

Se perdieron casi 125.000 puestos de trabajo formales en el comienzo del año

La Secretaría de Trabajo confirmó una caída del 1,2% en el empleo asalariado registrado respecto al mismo periodo de 2025. La destrucción de plazas afectó principalmente al sector privado y al público, mientras las empresas proyectan un escenario de estancamiento para los próximos meses.


El mercado laboral argentino cerró el comienzo del año con un saldo negativo contundente. Según los datos oficiales difundidos por la Secretaría de Trabajo, el país registró una pérdida de 124.700 puestos de trabajo asalariados registrados en comparación con 2025. Este desplome del 1,2% en la fuerza laboral formal evidencia el impacto de la actual coyuntura económica sobre la estabilidad de los trabajadores.

La reducción de la nómina fue generalizada y afectó a los pilares de la economía formal. El sector privado resultó el más perjudicado al perder 94.200 empleos. A este retroceso se sumó la contracción en el sector público, que redujo su planta en 29.400 trabajadores, mientras que el rubro de casas particulares experimentó una baja de 1.200 puestos, profundizando la tendencia a la desvinculación laboral.

El monotributo ante la falta de empleos formales

A contramano de la pérdida en relación de dependencia, el trabajo independiente reflejó un incremento de 85.800 personas. Este movimiento se explica exclusivamente por el crecimiento de la figura del monotributista, que sumó 93.700 inscripciones.

No obstante, esta cifra no logra compensar la destrucción de empleo asalariado y oculta una mayor fragmentación del sector. Mientras el monotributo tradicional se expandió, las otras categorías autónomas sufrieron caídas: los monotributistas sociales retrocedieron 2.300 registros y los autónomos disminuyeron en 5.600 contribuyentes, lo que confirma un traslado hacia modalidades de contratación más precarias.

Incertidumbre y cautela empresaria

El diagnóstico sobre el futuro inmediato es poco alentador para quienes buscan estabilidad laboral. De acuerdo con la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), el clima de negocios refleja una marcada incertidumbre. Solo un 3% de las compañías proyecta ampliar su plantilla en el trimestre entrante, una cifra mínima que refleja la falta de incentivos para la inversión.

Por el contrario, el 3,9% de los empleadores anticipa la necesidad de realizar nuevas reducciones de personal en el corto plazo. Este diferencial negativo entre altas y bajas proyectadas consolida un escenario de cautela empresarial, donde la supervivencia financiera se prioriza sobre la expansión de los planteles laborales, dejando al empleo formal en un terreno de marcada fragilidad.

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