El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, alertó por el fuerte deterioro del sistema sanitario argentino y apuntó contra las políticas del Gobierno nacional. El funcionario aseguró que los hospitales públicos enfrentan una creciente presión asistencial producto del ajuste, la falta de medicamentos, el recorte de vacunas y el colapso de coberturas privadas y obras sociales.
Al aludir al retiro del Estado nacional de funciones esenciales en salud pública, Kreplak consignó que “lo que está pasando nos retrotrae al 2001”.
“Durante casi 20 años trabajé como médico con medicamentos disponibles. Hoy volvemos a situaciones donde una persona necesita un antibiótico para vivir y no puede conseguirlo”, describió.
👉 #MañanaSylvestre | 🎙🗣️ "Lo lamentable en salud es que vamos a ver dentro de unos años el daño que se genera", @nkreplak a @Gatosylvestre 📲 https://t.co/ir13n1z8sN
— Radio 10 - AM 710 (@Radio10) April 16, 2026
Asimismo, explicó que el programa Remediar cubría tratamientos para unas 20 millones de personas, incluyendo enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes, Parkinson y otras patologías frecuentes.
En suma, graficó en declaracions a Radio 10 que el escenario actual presenta “una sobredemanda en salud”.
También se refirió al resurgimiento de enfermedades que habían sido controladas o estaban en retroceso.
En concreto, Kreplak mencionó un aumento del 70 % en los casos de sífilis, especialmente en embarazadas, así como incrementos en hepatitis A, meningitis y otros cuadros prevenibles mediante vacunación.
“Todos los años deberían bajar estos indicadores, no subir. Es antihistórico”, lamentó el funcionario del Gobierno de Axel Kicillof.
Según indicó, el faltante de vacunas responde a que el Estado nacional compra menos dosis y las entrega con demoras. Respecto de la inmunización antigripal, precisó que la provincia contaba sólo con el 50 % de lo necesario.
Kreplak también vinculó la crisis sanitaria con el deterioro económico general. Señaló que muchas personas abandonan prepagas o pierden cobertura de obras sociales y recurren al sistema público.
“El aumento de la demanda en hospitales públicos bonaerenses es del 30 %”, detalló.
Para dimensionarlo, explicó que esa suba equivaldría a incorporar de golpe 30 hospitales nuevos y unos 30 mil trabajadores, recursos que hoy no existen.
Además, denunció que los fondos nacionales enviados a la provincia se redujeron un 62 %, tanto en dinero como en insumos y medicamentos.
Sobre el cierre, Kreplak remarcó que los efectos del ajuste sanitario no siempre son inmediatos, pero terminan impactando en mortalidad, enfermedades evitables y calidad de vida.
“Lo lamentable en salud es que el daño aparece tiempo después. Las estadísticas sanitarias las vamos a ver dos años más tarde. Pero son muchas vidas”, concluyó.