La Comisión de Acuerdos del Senado de la Nación, presidida por Juan Carlos Pagotto (La Libertad Avanza), llevó a cabo una audiencia pública en el Salón Arturo Illia del Palacio Legislativo, en la que el juez Carlos Alberto Mahiques defendió su pliego para acceder a una prórroga de cinco años en su cargo como vocal de la Cámara Federal de Casación Penal.
Durante su presentación, el magistrado defendió su pliego y respondió preguntas de los senadores. “Acudo ante este honorable cuerpo para solicitar la prórroga de la decisión que este mismo Senado, en el año 2018, me otorgó para ocupar la vocalía número 7 de la Cámara Federal de Casación Penal, que hoy integro desde hace más de nueve años”, expresó.
En su exposición, destacó su trayectoria dentro del Poder Judicial: “Formo parte del sistema judicial desde el año 1974, en muchos cargos, fueros y jurisdicciones”. Asimismo, subrayó su voluntad de continuar en funciones y destacó su “determinación y voluntad”.
Mahiques se refirió a las dos impugnaciones presentadas contra su pliego para renovar su mandato, vinculadas a su traslado en 2018 desde la Cámara Nacional de Casación Penal a la Cámara Federal de Casación Penal.
Señaló que, en ese momento, regía una doctrina jurisprudencial que consideraba válidos los traslados siempre que se tratara del mismo cargo y con igual jerarquía constitucional, y que estos eran convalidados tanto por el Poder Ejecutivo como por el Consejo de la Magistratura.
Reconoció, no obstante, que en términos descriptivos la justicia penal —y en particular la federal— ha tenido un protagonismo excesivo. Advirtió que “eso implica el riesgo de que los jueces se conviertan en actores políticos y los políticos en actores judiciales”, algo que consideró que no debería ocurrir.
“La decisión de este Senado es para que acceda a otros potenciales 5 años en el ejercicio de la función para la cual me siento con la determinación y la voluntad”, expresa Carlos Alberto Mahiques
— Senado Argentina (@SenadoArgentina) April 16, 2026
Para evitarlo, planteó “dos ejes centrales: por un lado, que los jueces no deben exceder su función ni asumir decisiones que corresponden a la política; y por otro, la necesidad de una fuerte lealtad institucional, que implica preparación constante”.
Finalmente, definió “al juez como una persona que debe ser preparada, coherente, honesta —tanto intelectual como personalmente— y con coraje”. Aseguró haber actuado de ese modo a lo largo de su carrera, no por una virtud excepcional, sino por exigencia de su función, incluso en contextos complejos y con consecuencias críticas. Y concluyó que nunca actuó al servicio de objetivos ideológicos ajenos a su rol judicial.
Al finalizar la audiencia pública, tras casi cuatro horas de reunión, el pliego del juez Mahiques obtuvo dictamen de comisión.