El INDEC dio a conocer este lunes las cifras del Intercambio Comercial Argentino correspondientes a marzo de 2026, reflejando un sólido desempeño del sector externo. Según el informe oficial, la balanza comercial arrojó un superávit de USD 2.523 millones, consolidando una tendencia positiva en el ingreso de divisas por el comercio de bienes.
El crecimiento de las exportaciones fue el dato más destacado del reporte, con un incremento del 30,1% interanual. Por su parte, las importaciones registraron una variación mínima del 1,7%, lo que permitió ampliar la brecha a favor del saldo nacional en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Dentro de la estructura exportadora, el rubro que lideró el crecimiento fue el de los productos primarios. Según el organismo estadístico, este sector experimentó una suba interanual del 56,2% en marzo de 2026, consolidándose como el principal motor de la generación de dólares para la economía argentina.
Este fuerte repunte en las ventas de materias primas al exterior explica gran parte del dinamismo mostrado en el comercio exterior de bienes durante el último mes. La recuperación de los saldos exportables permitió que el país mantenga un nivel de competitividad elevado en los mercados internacionales.
En lo que respecta a las compras realizadas en el exterior, el informe del INDEC detalló un avance moderado en términos generales, aunque con picos significativos en segmentos específicos. El rubro denominado Resto de importaciones fue el que encabezó las subas con un incremento del 105,9%.
A pesar de este salto puntual en ciertas categorías, el control del flujo importador mantuvo la cifra global en un aumento del 1,7%, lo que evitó una presión mayor sobre el superávit logrado. La estabilidad en la demanda de insumos y bienes de capital extranjeros fue clave para sostener el saldo positivo de USD 2.523 millones.
Los datos del primer trimestre de 2026 ratifican la importancia estratégica del agro y la minería en la balanza comercial. El fuerte repunte de las exportaciones del 30,1% pone de manifiesto una capacidad de respuesta rápida del sector productivo ante la demanda global.
Con estos números, el Gobierno logra un respiro en la acumulación de reservas, apoyado en un intercambio comercial que sigue favoreciendo a los sectores exportadores tradicionales, mientras las compras externas se mantienen en niveles que permiten la sostenibilidad del superávit comercial a corto plazo.