La justicia de La Plata investiga al momento más de 100 causas iniciadas por amenazas de tiroteos en escuelas efectuadas en la capital provincial, Berisso y Ensenada, informaron fuentes judiciales. Las intimidaciones suelen ser bromas y afecta a dos grandes preocupaciones de la sociedad: la educación y la seguridad, y el flagelo parece que, en lugar de aplacarse, se incrementa.
Este lunes la comunidad educativa de la Escuela Nuestra Señora de Luján atravesó momentos de preocupación tras una nueva denuncia por amenazas de violencia entre estudiantes, en medio de una seguidilla de episodios similares registrados en los últimos días. El caso es investigado por la Fiscalía de Menores de La Plata, a cargo de la fiscal Carmen Ibarra.
El hecho se conoció luego de que un grupo de padres y madres se presentara en la Comisaría 9ª de La Plata para denunciar publicaciones en redes sociales realizadas por una alumna de segundo año. Según consta en la denuncia, la joven habría compartido estados de WhatsApp con frases alarmantes como “mañana la ayudo a la wacha de 5°” y “entre las dos matamos a alguien”, lo que generó un fuerte temor en la comunidad escolar.

La situación se da en un contexto especialmente sensible, ya que días atrás se habían registrado otros dos episodios dentro del mismo establecimiento. Por un lado, un estudiante asistió al colegio con armas de utilería, mientras que previamente apareció una amenaza escrita en uno de los baños que advertía sobre un posible tiroteo. “No es joda”, decía el mensaje, lo que incrementó la preocupación entre alumnos, docentes y familias.
Además, en las últimas horas se viralizó una imagen en la que la menor denunciada aparece sosteniendo un arma de fuego. Fuentes policiales indicaron que el arma sería real y pertenecería a un familiar directo, aunque la fotografía habría sido tomada fuera del ámbito escolar.

Tras conocerse los hechos, las autoridades del colegio emitieron un comunicado informando las medidas adoptadas. Entre ellas, la radicación de la denuncia, la intervención de inspectores educativos y la convocatoria a las familias de los estudiantes involucrados. Asimismo, se dispuso que los alumnos señalados no concurran temporalmente a clases.
Como medida preventiva, también se implementó un control más estricto en el ingreso al establecimiento, incluyendo la revisión de mochilas y pertenencias. En paralelo, la institución adelantó que trabajará la problemática dentro del aula mediante actividades pedagógicas orientadas a la convivencia y el uso responsable de las redes sociales.
La investigación continúa en curso para determinar el alcance real de las amenazas y establecer si existió un riesgo concreto. Mientras tanto, crece la inquietud en la comunidad educativa ante la reiteración de este tipo de situaciones.