El Mundial de la Yerba Mate 2026 fue presentado este lunes en el Senado de la Nación, impulsado por las parlamentaria Sonia Rojas Decut y Gabriela Valenzuela, de Misiones y Corrientes, respectivamente, junto a Martín Gómez y a todo el equipo del Museo del Mate.
“La espera se va terminando: el 5, 6 y 7 de junio en nuestro espacio se llevará a cabo el Mundial, que será sin dudas una competencia increíble que posicionará en lo más alto a la yerba mate”, se entusiasman desde el Museo del Mate, sito en Avenida de Mayo 853 de la Ciudad de Buenos Aires.
El evento, que ya cuenta con 160 muestras de productos provenientes de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, busca consolidar el reconocimiento internacional de la industria yerbatera mediante un certamen técnico de rigor global.
Serán 30 especialistas de seis países, incluyendo expertos de Sudamérica, Europa y Estados Unidos, bajo la dirección técnica del sommelier Marcos Francisca.
Estas autoridades evaluarán las muestras mediante un protocolo a ciegas adaptado de los estándares internacionales utilizados en la industria del vino y los destilados.

“Reunimos expertos del continente junto a profesionales de la alimentación y análisis sensorial para aportar rigurosidad técnica internacional”, explicó Francisca, de cara a las jornadas de evaluación técnica a desarrollarse los días 5 y 6 de junio.
Para garantizar la equidad en las catas de diferentes moliendas, se seleccionó una bombilla oficial desarrollada por la empresa brasileña Purinox.

Se trata de una pieza artesanal de acero grado alimenticio diseñada para adaptarse a todos los tipos de yerba mate, que será utilizada por el jurado y estará disponible en una serie limitada con 25 años de garantía.
El interés por el certamen superó las fronteras regionales, atrayendo a entusiastas de Ecuador, Colombia y Chile. Actualmente, el Fan Fest, que se realizará el 6 y 7 de junio, ya tiene la mayorías de sus stands reservados, confirmando la expectativa del sector por interactuar con el público.
La elección del Museo del Mate no es casual. El espacio alberga la colección de mates más grande del mundo y fue declarado de interés cultural por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, lo que refuerza el carácter institucional del evento.