El impacto de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo se siente con fuerza en los hogares argentinos. Según el último informe del INDEC, las ventas en supermercados sufrieron una caída del 3,1% interanual en febrero de 2026. Aunque el organismo estadístico detectó una mínima suba mensual del 0,3% respecto a enero, el dato no alcanza para revertir la tendencia negativa del consumo masivo.
En lo que va del año, el acumulado del primer bimestre presenta una disminución del 2,1% respecto al mismo período de 2025. Los números oficiales confirman que la leve desaceleración de precios de los últimos meses aún no se traduce en una recuperación del volumen de compras en las familias.
La crisis de las góndolas se extendió a todos los canales de comercialización. En los autoservicios mayoristas, las ventas disminuyeron un 1,2% interanual en febrero. El dato es especialmente preocupante, ya que este canal suele ser el refugio de los consumidores que buscan compras por volumen para ahorrar. En la comparación mensual, los mayoristas cayeron un 0,7%.
Por otro lado, los Centros de compras (shoppings) registraron una de las mayores bajas del sector:
Las ventas en shoppings cayeron un 2,1% interanual.
En la medición mensual contra enero, la baja fue del 1,8%.
Este desplome en los centros comerciales refleja la contracción en gastos no esenciales, como indumentaria, calzado y electrodomésticos, que han quedado relegados frente a la prioridad de cubrir la canasta básica.
Los datos publicados este jueves por el INDEC arrojan una radiografía compleja para la economía real. Con una caída acumulada del 2,1% en los dos primeros meses del año, el sector comercial espera señales de reactivación que aún no aparecen de forma sólida.
La leve mejora del 0,3% mensual en las ventas de supermercados es interpretada por algunos analistas como un piso, aunque advierten que el consumo sigue en niveles históricamente bajos. La evolución de los salarios frente a la canasta básica será determinante para saber si la tendencia negativa logra revertirse en el segundo trimestre del año.