El proceso de privatización de los activos públicos sumó un capítulo determinante este martes con la apertura de las ofertas económicas para la venta del 100 % de la participación estatal en CITELEC S.A., la sociedad que controla a Transener. La Secretaría de Energía confirmó que tres grandes jugadores del sector eléctrico compiten por quedarse con las acciones que hoy posee Energía Argentina S.A. (ENARSA), marcando el inicio del tramo final para retirar completamente al Estado de la administración de la red troncal de alta tensión.
La licitación nacional e internacional arrojó números que superaron las expectativas iniciales del equipo económico. El consorcio integrado por Genneia S.A. y Edison Transmisión presentó la propuesta más ambiciosa por un total de 356.174.811 dólares. En segundo lugar se ubicó Central Puerto S.A. con una oferta de 301 millones de dólares, mientras que Edenor S.A. completó el podio con una propuesta de 230 millones de dólares. Estos montos reflejan un marcado interés del capital privado por la infraestructura estratégica en un contexto de desregulación del mercado.
Transener no es una empresa más dentro del organigrama estatal. La compañía administra la columna vertebral del Sistema Argentino de Interconexión (SADI) y opera una red de más de 12.600 kilómetros de líneas en 500 kV. Su importancia geopolítica y económica es total, ya que sus cables atraviesan el territorio nacional de norte a sur, uniendo los puntos de generación eléctrica entre Jujuy y Santa Cruz a lo largo de 3.700 kilómetros de extensión.
Desde el Gobierno destacaron que el nivel de las ofertas recibidas valida el esquema previsto en el marco regulatorio eléctrico. El objetivo oficial es que la prestación del servicio público de transporte de energía quede exclusivamente en manos privadas bajo la órbita de los organismos de control. Para el Palacio de Hacienda, esta operación representa un hito en el plan de reducción del déficit y la transferencia de activos hacia sectores que garanticen inversiones genuinas en infraestructura esencial.
Tras la apertura de los sobres económicos, la Comisión Evaluadora procederá a realizar el análisis técnico final para determinar al ganador de la compulsa. Según los pliegos de bases y condiciones, la adjudicación definitiva está prevista para el mes de mayo. De cumplirse los plazos, el Estado nacional se desprenderá formalmente de su participación accionaria antes de que termine el primer semestre del año, cumpliendo con uno de los mandatos centrales de la administración de Javier Milei.
La salida de ENARSA de la conducción de la transportadora eléctrica es vista por el mercado como una señal de confianza para el resto de las empresas públicas sujetas a privatización. El ingreso de estos fondos frescos permitirá reforzar las reservas del Banco Central en un momento donde el Gobierno busca consolidar el equilibrio fiscal. Con el retiro del Estado de la gestión operativa, la nueva administración privada deberá afrontar el desafío de mantener y expandir una red que es vital para evitar apagones masivos y garantizar el suministro a las distribuidoras de todo el país.