El paso de Franco Colapinto por la Sprint del Gran Premio de Miami dejó sabor a poco. El argentino había arrancado con buenas sensaciones tras clasificar octavo, pero un toque en la largada cambió por completo el panorama y lo terminó relegando al décimo lugar, sin puntos.
El momento clave se dio apenas iniciada la carrera, cuando tuvo un roce con Max Verstappen. Ese contacto lo hizo perder posiciones y, desde ahí, la carrera se le hizo cuesta arriba. “Me condicionó porque me hizo perder dos puestos”, explicó el propio Colapinto, que sintió el impacto en el ritmo desde ese instante.
A partir de ahí, el piloto de Alpine F1 Team tuvo que lidiar con otro problema: el desgaste de los neumáticos y la falta de agarre en una pista exigente como la de Gran Premio de Miami. Según contó, el auto no respondió como esperaba, sobre todo por una configuración que todavía no está al nivel de su compañero.
Con el correr de las vueltas, esa falta de grip le jugó en contra. No solo no pudo recuperar terreno, sino que además terminó perdiendo otra posición sobre el final. “Se sobrecalientan mucho las gomas y es difícil seguir de cerca a otro auto”, detalló, marcando uno de los puntos débiles del fin de semana.
Más allá de la bronca por haber quedado tan cerca, el argentino eligió mirar hacia adelante. Destacó el rendimiento en la clasificación y remarcó que el equipo está en proceso de mejora. “Vamos por el camino correcto”, aseguró, con la mira puesta en la qualy y la carrera principal.
El fin de semana todavía no terminó y Colapinto lo sabe. Con el apoyo del público argentino haciéndose sentir incluso en Estados Unidos, el objetivo ahora es ajustar detalles y volver a meterse en la pelea para cerrar una mejor actuación en Miami.