La confrontación entre el Gobierno Nacional y la Universidad de Buenos Aires (UBA) alcanzó este martes un nuevo pico de tensión. En medio de las denuncias por el vaciamiento de los centros de salud universitarios, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, lanzó una frase que profundiza la grieta con la comunidad académica: “No se le debe nada a la UBA”.
El funcionario nacional salió al cruce de los reclamos y aseguró que el Ejecutivo está cumpliendo con los marcos legales vigentes. “La mentira es que no le hicimos las transferencias que corresponden de acuerdo a la ley”, desafió Álvarez en declaraciones a A24, remarcando que el presupuesto universitario actual es el que fue firmado por el Congreso Nacional.
Las expresiones del Gobierno llegan como respuesta directa al dramático cuadro de situación que pintaron los directores de los seis hospitales que dependen de la UBA. Según las autoridades sanitarias, el desfinanciamiento y el congelamiento de partidas han llevado a las instituciones a un límite extremo: tienen recursos para funcionar apenas 45 días más.
🚨💣EL PROFE ÁLVAREZ DESMINTIÓ A LAS AUTORIDADES DE LA UBA EN LA MESA DE FEINMANN
— Agarra la Pala (@agarra_pala) May 5, 2026
“HACEN UN SHOW PÚBLICO PARA SUS NECESIDADES INTERNAS, NO SE DEBE NADA” @AleCiroAlvarez @JMilei pic.twitter.com/rYPZAHIzfh
El aviso de colapso afecta a centros clave para el sistema de salud pública:
Hospital de Clínicas
Instituto Roffo
Instituto Lanari
Hospital Vaccarezza
Hospital de Odontología
Facultad de Ciencias Veterinarias
De no mediar una actualización presupuestaria urgente, las instituciones advirtieron que no podrán proyectar la atención médica más allá de la primera quincena de junio.
La crisis ya tiene consecuencias directas para los pacientes. Desde la red de salud de la UBA señalaron que actualmente están operando al 50% de su capacidad. La falta de presupuesto ha forzado a tomar medidas drásticas que afectan la salud de miles de personas.
"Se han tenido que restringir cirugías programadas y se limitaron drásticamente las internaciones porque no podemos garantizar los insumos médicos básicos", explicaron los directores. La escasez incluye desde materiales descartables y reactivos hasta drogas oncológicas, fundamentales para tratamientos de alta complejidad en institutos como el Roffo.
A pesar del panorama crítico descrito por los médicos, la administración central mantiene su postura de rigor fiscal. Álvarez insistió en que las transferencias se realizan "de acuerdo a la ley" y desestimó el reclamo por la inflación que afecta a los insumos médicos, muchos de ellos cotizados en dólares.
Esta postura oficial promete endurecer la Marcha Federal Universitaria y las medidas de fuerza de los gremios docentes y no docentes, quienes denuncian que el "ahogo financiero" es una decisión política para desmantelar la educación y la salud pública de excelencia.